Redacción Negocios Now
En medio de un mercado de vivienda caro y, en muchos casos, frustrante, un número creciente de ciudades y condados en Estados Unidos busca atraer nuevos residentes ofreciendo incentivos económicos y beneficios adicionales. La idea es aliviar el impacto del alto costo habitacional y, al mismo tiempo, mostrar lo que cada comunidad puede ofrecer.
Evan Hock, cofundador de la plataforma MakeMyMove, explicó a Biz Journals que estos incentivos apuntan directamente a uno de los mayores desafíos que enfrentan los trabajadores hoy en día: el costo de la vivienda.
“No es que alguien se vaya a enriquecer con estos beneficios, pero sí pueden ayudar a que la transición sea más fácil para quienes ya están considerando mudarse”, señaló. Hock agregó que las comunidades están en una etapa temprana de este tipo de programas “directos al consumidor”, pero cada vez se están volviendo más creativas con sus propuestas.
Los paquetes incluyen no solo dinero en efectivo —a menudo pensado como apoyo para el pago inicial de una vivienda— sino también entradas para conciertos, tarjetas de regalo, membresías de golf, acceso gratuito a espacios de coworking e incluso canastas de productos frescos.
Entre los programas más destacados se encuentran:
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Noblesville, Indiana: $5,000 en efectivo, entradas para conciertos, membresía en coworking y acceso a campos de golf
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Tulsa, Oklahoma: Hasta $10,000 en efectivo, además de beneficios comunitarios y de networking
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Rochester, Nueva York: Hasta $9,000 en subsidios para propietarios de viviendas
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Topeka, Kansas: $10,000 para alquiler o $15,000 para compra de vivienda, con apoyo de empleadores locales
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Lincoln County, Kansas: Hasta $4,500 en efectivo, créditos para Internet, membresía en gimnasio y cestas de alimentos frescos
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Paducah, Kentucky: Cerca de $6,500 en incentivos, reembolso de mudanza, exención de impuestos sobre nómina por un año, estipendio para Internet y acceso gratuito a actividades culturales
Otras localidades ofrecen beneficios originales como bicicletas, membresías culturales y hasta pasajes para encuentros con autoridades locales.
Según informes de el Brookings Institution y el Economic Innovation Group, estos programas surgieron durante la pandemia de COVID-19, cuando el teletrabajo permitió que profesionales de altos ingresos se mudaran fuera de las grandes ciudades.
Desde entonces, la competencia por atraer talento remoto ha crecido, especialmente en zonas rurales o ciudades intermedias que buscan revitalizar su economía, aumentar su base impositiva y diversificar su población.
Un estudio del Upjohn Institute for Employment Research indica que, aunque el impacto económico directo puede ser modesto en el corto plazo, los beneficios a largo plazo incluyen mayor dinamismo comercial, incremento en la demanda de vivienda y atracción de nuevos negocios.