Más de 21,000 estudiantes del sistema Chicago Community Colleges que abandonaron la escuela en la última década, porque no podían pagar la matrícula y las cuotas, podrán regresar a terminar sus estudios bajo el programa “Fresh Start”, que comienza este otoño y durará hasta 2023.

La deuda total acumulada de esos estudiantes, de $17.7 millones, fue condonada por los colegios comunitarios que ofrecen renunciar al monto si los estudiantes se comprometen a concluir sus estudios. La mitad del endeudamiento individual se elimina al concluir el primer trimestre y el resto si los estudiantes completan un título de asociado o un certificado avanzado o básico.

El sistema estima que 21,000 jóvenes son elegibles para el programa, de ellos 51% son negros y 34% hispanos, que pertenecen a los vecindarios más afectados por el coronavirus. Actualmente, los estudiantes no pueden volver a inscribirse en los cursos si tienen un saldo pendiente de deuda con el Community College en el que están inscritos.

“Fresh Start” es un programa de cuatro años para ayudar a que antiguos estudiantes del sistema City Colleges, que tuvieron buen desempeño académico, puedan regresar y terminar su licenciatura. Los requisitos son: tener al menos un GPA de 2.0, aprobar al menos dos tercios de las clases que han tomado y estar en camino de graduarse de manera oportuna.

Ademas, tendrán que establecer nuevos acuerdos de pago, ya sea a través de un plan diseñado a sus necesidades o con ayuda financiera. Los estudiantes deberán permanecer inscritos y mantener un progreso académico satisfactorio. La fecha límite para inscribirse es el 20 de agosto.

Dentro del programa, los estudiantes también deberán reunirse con un asesor académico durante todo el año y participar en una sesión de entrenamiento financiero. Deben inscribirse en al menos un curso con crédito este otoño, pagar una tarifa única de reincorporación de $75, y completar el formulario de ayuda federal para estudiantes FAFSA antes del 1 de agosto.

“Fresh Start” es una acción de perdón de deudas universitarias diseñada para ayudar a City Colleges a desempeñar un papel fundamental en la reapertura económica de Chicago. La alcaldesa Lori Lightfoot definió el programa como el último capítulo de la guerra contra la pobreza, que lanzó antes de que la pandemia de coronavirus lo termine haciendo más difícil.

El director de City Colleges Juan Salgado expresó que este es un salvavidas económico que se ofrece a los más de 21,000 estudiantes con buena situación académica, que abandonaron sus estudios en la última década simplemente porque tenían atrasos en los pagos de matrículas y cuotas.

Salgado aclaró que cancelar la deuda de estos ex estudiantes no significa un agujero financiero para los City Colleges, debido a que representa un monto no contabilizado por no ser probable que se cobre en el futuro. Algunos de esos jóvenes que no siguieron estudiando lo hicieron cuando les queda tan solo un curso o un semestre para obtener su título.

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