Choque en el Congreso amenaza con cierre del Gobierno

La falta de acuerdo amenaza con un cierre parcial del Gobierno, en medio de la creciente presión para aumentar la protección de funcionarios públicos.

Redacción Negocios Now

El Congreso de Estados Unidos enfrenta el desafío de aprobar una medida temporal de financiamiento —conocida como continuing resolution— antes del primero de octubre, fecha en la que expiran los fondos federales.

Sin ese aval, agencias y programas clave quedarían sin recursos, lo que tendría un impacto directo en servicios públicos y trabajadores gubernamentales.

El principal escollo en las conversaciones es la asignación de dinero adicional para reforzar la seguridad de legisladores y otros funcionarios.

Esta demanda ha cobrado fuerza después de los recientes hechos de violencia política, incluido el asesinato del activista conservador Charlie Kirk en Utah. Según informó Reuters, la Casa Blanca pidió formalmente al Congreso aumentar el presupuesto de protección para evitar nuevos incidentes.

El presidente de la Cámara de Representantes reconoció que las negociaciones son “más complicadas de lo habitual” debido a este componente de seguridad.

Desde la Casa Blanca, voceros advirtieron que “la falta de acción enviaría un mensaje de vulnerabilidad institucional”, de acuerdo con un reporte de The Guardian.

La amenaza de un cierre no es un escenario nuevo para Washington. En la última década, EE. UU. ha enfrentado varios episodios de parálisis parcial del Gobierno.

El más prolongado se produjo entre diciembre de 2018 y enero de 2019, cuando el desacuerdo sobre la financiación del muro fronterizo impulsado por Donald Trump provocó un cierre de 35 días, el más largo en la historia del país.

En aquel entonces, unos 800.000 empleados federales se vieron obligados a trabajar sin sueldo o a quedarse en casa sin paga, lo que tuvo consecuencias económicas y sociales de gran alcance.

Más recientemente, en 2023, el Congreso también rozó la parálisis por desacuerdos sobre el gasto en defensa y programas sociales. En esa ocasión, se logró aprobar un presupuesto de emergencia a pocas horas del vencimiento del plazo.

Hoy, la situación se repite con un trasfondo distinto: la seguridad política. El incremento de ataques a funcionarios públicos ha colocado el tema en el centro del debate presupuestario.

Para algunos republicanos, la medida debería acompañarse de recortes en otras áreas, mientras que los demócratas advierten que no hay tiempo para ajustes y que lo urgente es garantizar la protección inmediata.