A National Award-Winning Publication

Senate Must Do Its Job

By Juan Andrade Jr.–

The Senate must do its job, and let Biden do his. My favorite four-letter word has always been “both.” When you choose between two things you want, you only get half. There are times when half is not enough, and this is one of those times. Want to save democracy? Swallow hard and do the right thing now.

Trump should have been convicted by the Senate and removed from office last year, after his first impeachment. Republican senators knew Trump had abused the powers of his office when he tried to get the president of Ukraine to investigate Biden in exchange for American military aid, but they didn’t have the cojones to man up and convict him. That’s why the face of democracy is now down head first in a pile of insurrectionist crap!

Republican senators were responsible for last week’s insurrection. It was their fault for enabling Trump to discredit our democratic process, undermine the integrity of our elections system, turn democracy on its head, and make America the laughing stock of the communist world. When Trump was impeached for a second time, their values and judgments were also impeached.

Despite what others have said to the contrary, sometimes it is too late to do the right thing. They didn’t do the right thing last year and it looks like senators may not do it this time either. But this time, it’s not only Republicans that don’t have the cojones to do the right thing, it’s also Democrats! If they don’t have the cojones to lay down the law when Lady Liberty is crying out for justice, then maybe they shouldn’t be in the Senate either!

Democrats want to give Biden 100 days to get his cabinet confirmed and get 100 million Americans vaccinated, before trying Trump. Republicans also want to wait 100 days to bring Trump to trial, but for a different reason. They want time to unite the country. Senate Republicans have not cared about uniting the country for 10 years, preferring to enable Trump to create a deep racial divide in America. It’s a bit hypocritical for them to be calling for unity now.

Timing is everything in war, comedy, and politics, and it’s the right time to bring Trump to justice. If any senators believe that inciting an insurrection with the intent of overthrowing the government of the United States is not an impeachable offense, they should say so now. Aquí y ahora. No cuando les convenga, and sure as hell not in 100 days. Justice delayed is justice denied.

La pandemia ha cambiado el “networking”

Por Estrella Flores-Carretero

Millones de personas en todo el mundo han perdido o van a perder sus trabajos y multitud de empresas tendrán que reinventarse o cerrar. En tiempos de pandemia, la mejor herramienta para avanzar sigue siendo el netwoking… aunque a distancia.

El networking es esencial para mí. Personalmente, creo que construir una red de contactos y mantenerla activa y en constante crecimiento resulta decisivo para establecer nuevas alianzas, forjar oportunidades de negocio, abrir perspectivas laborales, fomentar sinergias, generar nuevas ideas y progresar entre todos, con el fin de progresar en el ámbito profesional y personal. Mi experiencia en diferentes empresas me ha demostrado que el networking ha sido el germen de los mayores logros.

De ahí que siempre haya valorado los eventos, conferencias, comidas de negocios, encuentros, como el mejor momento para conocer gente, compartir conversaciones, preguntar, escuchar, estrechar su mano, intercambiar tarjetas, etc. Luego viene el proceso de afianzar el vínculo con un correo o una llamada, recordar el encuentro y programar una cita para seguir hablando de planes conjuntos, de lo que somos capaces de dar a los otros y de lo que pueden ofrecernos los demás.

Pero, ¿cómo algo tan fructífero puede llevarse a cabo cuando no podemos vernos ni tocarnos? Yo creo que es perfectamente posible.

Retomar contactos. La COVID-19 nos ha colocado en una realidad tan difícil que no hace falta preguntar a la gente cómo está, porque cualquiera puede contestar «mal» o «no muy bien», ya que todos, en mayor o menor medida, sufrimos por nuestra situación o la de los demás. Por eso, lo mejor es reconectar con la gente que teníamos olvidada y preguntarles cómo lo están llevando. Necesitamos hablar de nuestras emociones y, si no podemos quedar a comer en un restaurante, siempre podemos tomar un café virtual con un colega profesional o un empresario de un sector vinculado.

Cuidar la marca personal. Es hora de dedicar más tiempo a las redes sociales y hacer que nuestras aportaciones sean más ricas, fluidas y cuidadas, actualizar las fotos, mejorar los perfiles, etc. LinkedIn es un lugar lleno de oportunidades en el que están los profesionales y las organizaciones más interesantes. Pero también Facebook, Instagram, Twitter o YouTube son lugares donde se puede y se debe hacer networking. Hay que buscar, lanzar invitaciones, seguir a la competencia, tener conversaciones online, etc. A todos nos gusta la gente proactiva, así que, ¿por qué no tomar la iniciativa?

Ser abiertos. Algunas personas que en la relación presencial se muestran tímidas, tienen ahora la ocasión de superar sus inseguridades. La tecnología también facilita mostrar libremente la realidad de cada uno y conocer la de los demás. Y, sobre todo, hablar de nuestras emociones. Necesitamos cultivar una mente abierta, sin prejuicios, flexible y puede que internet no sea tan frío como pensábamos.

Dar más que pedir. La generosidad siempre tiene premio. No se trata de ir pidiendo un trabajo o una colaboración entre empresas, sino de contar qué podemos ofrecer para ayudar a los demás, mostrarnos dispuestos a colaborar y a escuchar.

Los contactos virtuales no son otra cosa que contactos entre personas reales. Aprovechemos las ventajas de esta nueva situación: no solemos quedar con alguien que vive en Australia, pero ahora sí podemos tener un encuentro virtual, una reunión entre empresas para compartir ideas. La pandemia ha cambiado la forma de hacer networking y esta también tiene su lado positivo: la ubicación de cada uno ya no supone un abismo insalvable.

El neuromarketing y la lógica del consumidor

Por Estrella Flores-Carretero 

La metodología del pasado en la era del marketing ha permanecido inalterable durante muchas décadas, pero hoy, los responsables del marketing necesitan avanzar y saber qué factores inciden en la conducta que impulsa el consumo. Y aquí entra el juego la psicología y, con ello, la neurociencia.

¿Por qué nos cuesta tanto reconocer que necesitamos cambiar estrategias y aprender de lo nuevo? No hay que desprenderse del conocimiento del pasado en este campo, porque la base del marketing hay que llevarla hasta el final, pero no podemos escapar de los conocimientos actuales sobre los “comportamientos” y su aplicación y complemento a los enfoques más tradicionales. Y aquí llega el neuromarketing.

En los últimos años la neurociencia aplicada a la economía y al marketing ha dado lugar a un amplio avance en este campo. Aunque se puede remontar a 1999, realmente fue el neurocientífico A. Damasio el que predijo que las decisiones son emocionales y no racionales. A partir de aquí, un grupo de científicos y psicólogos estudian cómo el cerebro responde a estímulos del marketing, abriéndose las perspectivas para acceder a los estados mentales de los consumidores.

La habilidad para “manejar” a las personas siempre es un tema espinoso, pero si lo vemos con otra perspectiva, la manipulación está casi dentro de nuestras propias familias, casi sin darnos cuenta.

El neuromarketing permite comprender cómo el consumidor responderá ante un estímulo determinado y en función de esa percepción, sabrá cuál será el tipo de respuesta. Para ello hay que saber cómo nos comportamos, pero hay que contar con un margen de error importante teniendo en cuenta, el sentimiento, el ánimo, el lenguaje propio y la etapa en la que vive la persona en ese momento.

La realidad es que aún estamos en el inicio del conocimiento y para ello deberíamos prepararnos y tener en cuenta:

Qué papel juegan las emociones en las decisiones financieras y económicas. Sabemos que la decisión financiera dura 2,5 segundos y que el 95% de nuestras decisiones son emocionales, sólo un 5% es racional.

Hacer atractivas las redes. El método es buscar los elementos motivadores de la categoría en la compra, y medir el impacto. Hoy en día hay que medir todo, es la manera de tener una referencia real de lo que ocurre y contar con datos creíbles.

Tener información útil para mejorar el producto. Es decir comprender cuáles son las emociones del consumidor ante el producto.

Aprender los métodos sobre el proceso de la emoción y por qué compramos. Permite conocer el funcionamiento del consumidor cuando se expone a una marca y saber cuáles son las aspiraciones hacia él.

Google ha realizado estudios biométricos para evaluar la efectividad de los overlays en YouTube. Microsoft ha investigado, mediante electroencefalogramas, los sentimientos de tristeza, frustración, etcétera, para comprender la interacción con los usuarios. Y así, muchas empresas más, llegando a la conclusión de que es el cerebro el que legitima a través de las emociones al verdadero consumidor.

Por tanto, el neuromarketing se ha convertido en la certeza que nos confirma el sentido de la mente en la “lógica de comprar”. Estemos atento a ello.

www.ieie.eu