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Republicanos presentan demanda contra vicepresidente Mike Pence

Washington, 28 dic- La última carta sobre la mesa de los republicanos que buscan aún revertir las elecciones de Estados Unidos se llama Mike Pence.

El legislador republicano por Texas Louie Gohmert presentó una demanda que busca un mayor papel del vicepresidente saliente de Estados Unidos, Mike Pence, para determinar el resultado de las elecciones presidenciales de noviembre ganadas por el demócrata Joe Biden.

Se tata de una nueva estrategia de los conservadores para evitar que Biden sea confirmado el próximo 6 de enero, cuando el Congreso se reúne en sesión conjunta para certificar el conteo de los votos electorales.

Usualmente, este paso ha sido una rutina, con el vicepresidente, como presidente del Senado, dirigiendo el espectáculo. Pero  para los seguidores de Trump que apoyan el reclamo sin base del presidente de que hubo  “un fraude masivo” en las elecciones presidenciales.

La demanda, interpuesta por el representante federal Gohmert y otros 11 republicanos, exige a un juez federal de Texas, Jeremy Kernodle, designado por  Trump, que declare que Pence tiene “la autoridad y facultad discrecional exclusivas” de decidir qué votos electorales de determinados estados deberían ser contados para proclamar la victoria de un candidato.

El Colegio Electoral confirmó a mediados de diciembre la victoria de Biden en los comicios presidenciales, con el apoyo de 306 delegados, frente a los 232 que recibió Trump.

En su demanda, Gohmert sostiene que parte de la Ley sobre Conteo Electoral de 1887 debería ser declarada inconstitucional porque entra en choque con la Enmienda Duodécima de la Constitución del país sobre “los mecanismos exclusivos de resolución de disputas”, que, según el escrito judicial, incluye que “el vicepresidente Pence determine qué lista de votos de los compromisarios cuenta o no por cada estado”.

Básicamente, la demanda se centra en el papel que a Pence le tocará desempeñar el próximo 6 de enero, cuando tendrá que presidir una sesión del Congreso para certificar la victoria de Biden sobre Trump, que aún no ha reconocido su derrota en los comicios.

Normalmente, el papel del vicepresidente en esa ceremonia es puramente simbólico, como está estipulado en la norma de 1887.
Expertos consultados por medios de comunicación de EE.UU. no ven que esta demanda vaya a prosperar.

Edward Foley, profesor de Derecho en la Universidad Estatal de Ohio, dijo al medio The Hill que “la idea de que el vicepresidente tenga la autoridad exclusiva de determinar si contar o no los votos electorales enviados por un estado (…) es incoherente con una comprensión adecuada de la Constitución”.

Trump aún no ha admitido su derrota en las elecciones del pasado 3 de noviembre y ha seguido aferrándose a denuncias infundadas sobre un supuesto fraude electoral masivo.

El todavía mandatario y sus aliados interpusieron decenas de demandas en los tribunales durante las semanas posteriores a los comicios, todas rechazadas por jueces progresistas y conservadores, incluidos los del Tribunal Supremo.

Las artimañas partidistas para revertir los resultados tampoco surtieron el efecto deseado y el 14 de diciembre el Colegio Electoral oficializó a Biden como presidente electo. EFE News

Biden captures Electoral College victory

Washington – Dec 14 – Former Vice President Joe Biden on Monday surged past the 270 electoral votes needed and is slated to become the 46th president of the United States.

Biden topped the mark during the 5 p.m. EST hour as California’s electoral voters gave him the state’s 55 votes. That pushed Biden to 302 electoral votes and he is expected to finish with 303, while President Donald Trump is expected to win 235 electoral votes.

Biden is expected to speak tonight but his transition team released an excerpt of his remarks Monday afternoon.

“If anyone didn’t know it before, we know it now. What beats deep in the hearts of the American people is this: Democracy,” the remarks read. “The right to be heard. To have your vote counted. To choose the leaders of this nation. To govern ourselves.”

Most electors met at their respective state capitols Monday – primarily at designated times set forth in state law – to cast their ballots. Voting began as early as 10 a.m. EST in several east coast states and ends as late as 7 p.m. EST in Hawaii. Although due to coronavirus concerns, electors in Nevada met via video, while Arizona’s electors met at a secret location because of security issues.

The Constitution calls for the Electoral College to meet on the first Monday after the second Wednesday of December. This is meant to give enough time after Election Day, the first Tuesday after the first Monday in November, to settle disputes.

Although Trump and his campaign team filed numerous lawsuits over vote totals in several key states, most were unsuccessful and each state certified their popular vote. Most recently, Texas filed suit attempting to void millions of votes in Georgia, Michigan, Pennsylvania and Wisconsin, a lawsuit that was joined by Trump, 126 members of Congress and a dozen Republican state attorneys general.

The Supreme Court on Friday night rejected the lawsuit, saying that states do not have the right to sue other states over their election rules and laws.

While there is nothing in the Constitution or federal law that requires electors to support the candidate who won their state, many states have laws that allow them to impose fines or other penalties on what are termed “faithless electors.”

In total, 32 states and Washington, D.C., have laws that allow rogue electors to be punished, although no state had ever pursued the matter until 2016, when nationwide 10 of the 538 electors attempted to vote for someone other than who won his or her state. These laws were upheld as constitutional by the Supreme Court over the summer in a unanimous vote.

After electors cast their ballots, they sign six copies of what is called a Certificate of the Vote. Final tallies are sent to the president of the U.S. Senate, in this case Vice President Mike Pence, who will count them in the Capitol on Jan. 6.

Two copies of the certificate are sent to the state’s secretary of state, two more to the National Archives and one copy to a judge in the district where the electors met to be held as a backup.

When the votes are counted before Congress next month, House and Senate members can raise objections, which each body would consider separately in their respective chambers if the objection is sustained. With the House under Democratic control, it is unlikely any objections brought by Republicans would be sustained. (The Center Square).

Corte Suprema entierra último esfuerzo por revertir elecciones de Estados Unidos

    Washington, 11 de Dic.- (HINA)- Los intentos de Trump y un grupo de republicanos por revertir el resultado de las elecciones presidenciales tropezaron con la negativa del Tribunal Supremo de Estados Unidos.

   El tribunal superior rechazó una demanda presentada por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, al considerar que hay una falta de legitimación.

  La decisión es la última derrota de Trump y sus aliados republicanos que han presentado casi 40 demandas para revocar las elecciones ganadas por el demócrata Biden con más de 80 millones de votos. 

   Apoyada por 17 fiscales generales republicanos, la demanda entablada por Paxton argumentaba que Pensilvania, Wisconsin, Michigan y Georgia deberían descartarse por acusaciones (infundadas) de fraude electoral generalizado.

   La campaña de Biden reaccionó inmediatamente al fallo del tribunal.

    “La Corte Suprema ha rechazado de manera decisiva y rápida el último de los ataques de Donald Trump y sus aliados al proceso democrático”, dijo un portavoz de Biden.

  “Esto no es una sorpresa: decenas de jueces, funcionarios electorales de ambos partidos y el propio fiscal general de Trump han desestimado sus intentos infundados de negar que perdió las elecciones”.

  En tanto, Trump no reconoce  la victoria de Biden que ganó claramente el voto popular y los colegios electorales, mientras millones de seguidores viven convencidos de que hubo fraude, a pesar de que no existe prueba alguna de ello.

 

Biden clama por un nuevo rescate: “Los estadounidenses necesitan ayuda ahora”

El presidente electo, Joe Biden, aseguró que los estadounidenses necesitan ayuda “ahora” ya que de lo contrario “el futuro será muy desolador”, unas declaraciones que buscan remarcar la urgencia de un paquete de estímulo para enfrentar la crisis de la covid-19.

“Si no actuamos ahora, el futuro será muy desolador. Los estadounidenses necesitan ayuda y necesitan ayuda ahora. Y van a necesitar más a comienzos del próximo año”, dijo Biden en un discurso desde Wilmington (Delaware) tras conocerse el dato de desempleo correspondiente a noviembre.

Aunque la tasa de desempleo bajó del 6,9% en octubre al 6,7% el mes pasado, el presidente electo reconoció que los últimos datos apuntan a “un estancamiento” de la economía a la vez que EEUU vive un repunte de casos de la covid-19.

“No tomar medidas (…) dañará la economía, dejará cicatrices en la fuerza laboral, reducirá el crecimiento y hará crecer la deuda nacional”, manifestó Biden, quien tomará posesión del cargo el próximo 20 de enero tras vencer al republicano Donald Trump en las elecciones del pasado 3 de noviembre.

Tras meses de bloqueo, los líderes demócratas y republicanos en el Congreso reconocieron que se ha dado un impulso a las negociaciones para lograr un nuevo paquete de estímulo económico con la propuesta presentada esta semana por valor de 908.000 millones de dólares.

Biden se mostró a favor de este plan, pero apuntó que “es solo el principio” al indicar que será necesario respaldo adicional a lo largo de 2021 hasta que la distribución de las vacunas pueda alcanzar a la mayoría de la población.

La cifra de 908.000 millones de dólares se encuentra a medio camino entre la última de los demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, de 2,4 billones de dólares y la de los republicanos, que dominan el Senado, de 650.000 millones de dólares.

Actualmente, dos personas pierden la vida cada minuto en EE.UU., donde la cifra total de decesos supera los 277.000 y se han registrado más de 14 millones de casos desde el inicio de la pandemia, según los últimos datos de la Universidad Johns Hopkins. EFE News

afs/bpm/cav

Trump insinúa que dejará el cargo, si el colegio electoral vota por Bide

Washington, 27 nov (EFENews).- El presidente Donald Trump insinuó, por primera vez, que dejará su cargo, si el colegio electoral vota por el demócrata Joe Biden, aunque mantuvo su teoría de que hubo fraude en el proceso electoral del pasado 3 de noviembre.

Según informaron medios estadounidenses, Trump realizó estas insinuaciones durante una comparecencia el jueves con periodistas con motivo de la celebración del Día de Acción de Gracias.

“Ciertamente lo haré y ustedes lo saben”, dijo Trump cuando uno de los reporteros le preguntó si dejará la Casa Blanca en el caso de que Biden sea declarado ganador el 14 de diciembre por el colegio electoral, según medios locales.

“Lo haré y ustedes lo saben”, agregó el mandatario, antes de precisar que será para él “algo muy difícil de admitir porque sabemos que hubo un fraude masivo” en los comicios presidenciales.

No obstante, el presidente estadounidense insistió en que, si Biden es declarado ganador de los comicios, este hecho se convertirá en “un error” por parte del colegio electoral, que es quien tiene que proclamar al nuevo mandatario salido de las urnas.

De hecho, tras esta comparecencia, la primera desde las elecciones en las que respondió directamente a preguntas de los periodistas, Trump publicó un nuevo mensaje en su cuenta de twitter en el que criticaba la interpretación que se hizo de estas palabras.

“Hoy di una larga conferencia de prensa después de desearle a los militares un Feliz Día de Acción de Gracias, y me di cuenta una vez más de que los medios de noticias falsas se coordinan para que el mensaje real de tal conferencia nunca salga. El punto principal que se señaló fue que las elecciones de 2020 estaban AMAÑADAS y ¡YO GANÉ!”, subrayó Trump.

Aunque el presidente ha dado algunos pasos para favorecer el proceso de transición presidencial para entregar su cargo a Biden el próximo mes de enero, continúa sin reconocer la victoria del demócrata y mantiene un pulso judicial contra el recuento electoral. EFENEWS
rml/msr

Trump escribe, por fin, el “tuit” de la transición

 Trump por fin envió el tuit esperado con ansiedad por casi 80 millones de estadounidenses que votaron para sacarlo de la Casa Blanca y un creciente número de  republicanos.

  El presidente usó su cuenta de twitter para anunciar que daba luz verde al proceso de transición de poder despejando el cielo político de Washington, enrarecido por su negativa a reconocer la victoria del demócrata Joe Biden.

  Trump autorizó a Emily Murphy, responsable de los Servicios Generales del Gobierno federal (GSA, por sus siglas en inglés) para iniciar el proceso de cambio de gobierno mediante  una carta formal de su administración a Biden.

  Tras un largo silencio que generó un sinnúmero de especulaciones y conjeturas por casi tres semanas, Trump dio este paso -dijo en el tuit- “en el mejor interés de nuestro país”.

    El mandatario recomendó a Emily “hacer lo que necesite” en relación con el protocolo del proceso, así como dio orientaciones similares a su equipo.

    El paso de Trump tiene lugar luego de fracasar en su intento de revocar los resultados electorales que dieron a Biden una ventaja de más de 6 millones de votos.

   Al afirmar que había sido víctima de un fraude colosal, Trump y sus abogados entablaron demandas en varios estados del país, pero una a una fueron denegadas por los jueces por falta de pruebas.

   El tuit y la carta formal a Biden vienen también luego de que más de 100 líderes republicanos pidieron a Trump reconocer a Biden como ganador de las elecciones presidenciales e iniciar el proceso de transición.

Georgia certifica que Biden es el ganador

 Atlanta- (HINA) – Tal como pidieron los republicanos, Georgia contó manualmente, uno por uno,  los votos de las pasadas elecciones y confirmó, una vez más, que Joe Biden es el ganador de la contienda.

  El secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, un republicano, dijo hoy que certificará la victoria del presidente electo Biden en las elecciones presidenciales después de que una auditoría estatal confirmara que el demócrata obtuvo más votos que el presidente Donald Trump.

  “Los números no mienten”, dijo. “Como secretario de Estado, creo que las cifras que se nos presentan hoy son correctas”.

  Trump le dijo a aliado que está tratando de vengarse de los demócratas por cuestionar la legitimidad de su propia elección.

   Raffensperger dijo que como otros republicanos, estaba decepcionado de que su candidato no ganó los votos electorales de Georgia.

   La noticia cayó como un balde de agua fría sobre Donald Trump y su equipo de abogados que buscan desesperadamente anular el resultado de las elecciones.

   La campaña del mandatario está tratando de bloquear o retrasar la certificación en estados clave con la esperanza de anular la victoria de Biden a través del Colegio Electoral.

   El esquema se vuelve esencialmente imposible si los estados clave certifican sus resultados presidenciales antes del 8 de diciembre, lo que se conoce como una fecha límite de “puerto seguro” según la ley federal. 

  Una vez que Georgia certifique sus resultados el viernes, habrá cumplido con la fecha límite y el Congreso debe respetar estos resultados, explicó CNN.

   Raffensberger se ha resistido a los esfuerzos de Trump y sus aliados republicanos para socavar el proceso de conteo de votos en el estado, y ha defendido enérgicamente la integridad de la carrera presidencial en Georgia.

Joe Biden pinta a Georgia con azul demócrata 

  El presidente-electo Joe Biden derrotó a Donald Trump en Georgia, haciendo más complicado para el republicano revertir los resultados electorales bajo el argumento de que hubo un fraude masivo.

   Con la conquista de Georgia, considerada por tres décadas un bastión republicano, Biden llega a los 306 votos electorales, 36 más de lo que necesitaba para conseguir la llave de la Casa Blanca.

La noticia de Georgia pone más presión sobre Trump, quien lejos de conceder su derrota ha interpuesto una serie de demandas por un supuesto fraude electoral que no ha podido probar.

De hecho, las autoridades electorales aseguran que las elecciones de 2020 han sido una de las más segura en la historia del país.

   En Georgia, Biden tomó una ventaja de más de 14,000 votos de los casi 5 millones emitidos por correo y de las boletas provisionales en el estado, que actualmente está contando sus votos presidenciales a mano para garantizar la precisión del resultado.

  Bill Clinton fue el último candidato presidencial demócrata en ganar el estado en 1992. Trump había ganado Georgia en 2016, llevándose los 16 votos electorales que premian al estado al ganador.

  Los demócratas, sin embargo, no se dieron por vencidos y trabajaron en construir una coalición en la que afroamericanos y latinos desempeñaron un papel importante en la victoria. 

   El partido aprovechó los cambios demográficos y un cambio entre los votantes de los suburbios hacia un ascenso al Congreso y una pequeña pérdida en la carrera por la gobernación en 2018. 

   Solo en 2019, se registraron más de 322,000 personas para votar, y los votantes menores de 35 años ahora representan alrededor de un tercio de los votantes registrados en el estado.

   Mientras tanto, la proporción de votantes blancos registrados en Georgia también ha estado disminuyendo, cayendo un poco menos del 53 por ciento antes de las elecciones a medida que crecen las comunidades negras, latinas y asiáticas en el estado.

   Combinados con una creciente diversidad y un cambio entre los votantes blancos en los grandes suburbios, estos factores llevaron a que las encuestas entre Trump y Biden estuvieran casi empatadas el día de las elecciones, comentó Político.

  Según la publicación, desde junio pasado Trump invirtió más de $15 millones en anuncios de televisión en Georgia, convirtiéndolo en uno de los pocos estados en los que gastó más que Biden en televisión.

 

Trump: “Las elecciones están lejos de terminar”

Washington- 7 Nov. Mientras cientos de miles de personas salen a la calles de ciudades estaunidenses a celebrar la victoria del demócrata Joe Biden, el presidente Trump asegura que las elecciones están lejos de terminar.

En un mensaje publicado por su campaña, el mandatario afirma que “son los votos legales los que deciden al presidente”, insistiendo en su postura de que Biden ganó por fraude.

A pesar de que los abogados de Trump han presando una larga lista de irregularidades, la Comisión Federal Electoral de Estados Unidos sigue sin percibir indicios de fraude en las elecciones.

“No hay pruebas de fraude en la votación, ni hay pruebas de que hayan sido depositados votos ilegales”, dijo la comisaria electoral Ellen Weintraub, del Partido Demócrata.

Trump, quien jugaba golf en Viriginia cuando se dio a conocer el resultado en Pensilvania, se ha negado a reconocer el resultado de las elecciones en Pensilvania, que le dio a Biden los 270 votos que necesitaba para ser el presidente electo, y que han sido basada en las proyecciones de los medios estadounidenses.

Entretanto, Biden también pintó de azul, el color de su partido, el estado de Nevada, aumentando aun más el numero de votos electorales. Con los votos de Georgia y Arizona, hasta ahora dos estados de tradición republicana, el vicepresidente superaría 3oo votos electorales.

 

 Biden derrota a Trump y es el nuevo presidente de Estados Unidos

  Filadelfia.- (Negocios Now) El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, se convirtió este sábado en el presidente electo de EE.UU. después de ganar el codiciado Pensilvania, con 20 votos electorales.

  Con más de 74 millones de votos, Biden se convierte en el presidente número 46 del país, derrotando al mandatario Donald Trump quien, según fuentes cercanas a la Casa Blanca, se niega a conceder.

  Trump ha entablado una serie de demandas legales en al menos 4 estados,  aduciendo que hubo fraude, pero no ha mostrado prueba aún de sus alegaciones.

  Su postura arroja una manta de incertidumbre al país que pudiera verse abocado a una crisis constitucional si Trump tiene éxito en llevar sus demandas a la Corte Suprema.

  Un grupo de analistas conciden en que será dificil que sus demandas prosperen dado que el sistema electoral ha funcionado sin mayores irregularidades.

  Biden también marcha adelante en los estados de Nevada y Georgia, un reducto republicano; como lo era Arizona, que ganó con miles de votos y que también fue a los demócratas tras 30 años dominado por el partido del Elefante.

  Al llevarse el plato fuerte, Pensilvania, Biden reunió 273 votos electorales,, 20 más de los que necesitaba para ser presidente del país.

Con su victoria, la senadora la senadora afro-india estadounidense Kamala Harris también hace historia al convertirse en la primera mujer vicepresidente.

(Esta nota será ampliada).

 

Habrá recuento de votos en Georgia

El secretario de estado de Georgia, Brad Raffensperger, dijo hoy que habrá un recuento de los votos presidenciales del estado, debido a que Joe Biden aventaja a Trump por solo centésimas de punto porcentual.

“Con un margen tan pequeño, habrá un recuento en Georgia”, dijo el republicano Raffensperger en conferencia de prensa. “El interés en nuestra elección obviamente va más allá de las fronteras de Georgia. El recuento final en Georgia en este momento tiene enormes implicaciones para todo el país “.

Dieciséis votos electorales penden de un hilo en Georgia, y mientras Raffensperger hablaba, Biden tenía una ventaja de 1.098 de los casi 5 millones emitidos, y solo quedaba un pequeño número por contar.

Según la oficina de Raffensperger, aun quedan 4,169 boletas por correo para ser contadas en el estado,  la mayoría de las boletas provienen del condado de Gwinnett, en los suburbios de Atlanta.

Biden, que está a solo 6 votos de colegios electorales para declarse presidente electo, no necesita Georgia para ganar la presidencia si mantiene la delantera en Nevada y Pensilvania.

Twitter suspende cuenta de exconsejero de Trump por incitar a la violencia

Twitter canceló la cuenta del  estratega jefe de la Casa Blanca Steve Bannon luego de sugerir el jueves que”cortarle la cabeza” al Dr. Anthony Fauci, principal especialista en la lucha contra el Covid-19, y al director del FBI Christopher Way, informó la CNN.

 Según la fuente, Bannon afirmó falsamente que el presidente Trump había ganado las elecciones, a pesar de que prosigue el conteo en varios estados en disputa.

 Sus comentarios se hicieron en un video publicado en sus cuentas de Facebook, Youtube yTwitter, y que llegó a tener 200,000 visitas antes de que fuera borrado por Facebook por violar sus reglas de incitar la violencia.

  Por esas mismas razones, Twitter suspendió la cuenta de podcast de Bannon de “War Room”  (Sala  Guerra), el programa radial.

  Bannon es un ejecutivo de medios estadounidense, estratega político, ex banquero de inversiones y ex presidente ejecutivo de Breitbart New, una publicación de la extrema derecha y simpatizante de los blancos supremacistas.

  Bannon se desempeñó como estratega jefe de la Casa Blanca en la administración del presidente de Trump, durante los primeros siete meses del mandato.

Policía de Filadelfia investiga supuesto plan para atacar centro de conteo

Washington, 6 nov (EFE News).- La Policía de Filadelfia (Pensilvania) está investigando un supuesto plan para atacar anoche el Centro de Convenciones de Pensilvania, donde se lleva a cabo el escrutinio de votos en esa ciudad, informó la filial de la cadena ABC en la zona.

La Policía recibió un aviso sobre un grupo de personas, originarias del estado de Virginia, que se habría trasladado en un vehículo todoterreno a Pensilvania para lanzar el ataque.

Por el momento, hay un hombre detenido, pero se desconoce si está relacionado con la investigación y en qué sentido.

Esto se produce mientras continúa el cómputo de los votos de las elecciones presidenciales del pasado martes en Pensilvania y en otros estados clave como Georgia, Carolina del Norte, Arizona y Nevada.

Con el 94 % de los votos contabilizados en Pensilvania, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, va por delante con el 49,5 % de los sufragios frente a su rival demócrata, Joe Bien, que ha obtenido el 49,2%.

Los 20 delegados que Pensilvania aporta al Colegio Electoral son vitales porque de ganar Biden en este estado se proclamaría automáticamente vencedor de las elecciones, al rebasar los 270 compromisarios necesarios para llegar a la Casa Blanca.

Actualmente Biden cuenta con 264 delegados en el Colegio Electoral si se tienen en cuenta las proyecciones de medios como Fox News y AP News, que proyectaron que era vencedor en Arizona la noche electoral o 253 si no se cuentan los compromisarios de este estado, ya que muchos medios esperan que se confirmen los datos allí debido a los números ajustados.

Trump, por su parte, cuenta con un total de 214 delegados y este jueves en una rueda de prensa en la Casa Blanca reforzó su desafío al proceso electoral al cuestionar sin aportar pruebas la legitimidad de millones de votos emitidos por correo, mientras se estrechaban sus opciones de reelección y su campaña libraba litigios en varios estados clave.

En su primera comparecencia ante la prensa desde la noche de las elecciones, y mientras se reducía su ventaja en territorios que necesita imperiosamente para lograr la reelección, Trump repitió sus acusaciones no corroboradas de fraude electoral y disputó la legitimidad de todo el sistema de voto por correo.

“Lo predije hace mucho tiempo: la votación por correo realmente ha destruido nuestro sistema, es un sistema corrupto. Y hace que las personas (…) se vuelven corruptas”, sentenció Trump. EFE News

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Biden con pie en la Casa Blanca 

Esteban Montero, Negocios Now

Filadelfia, 6 Nov. En un giro dramático en el mapa electoral, Joe Biden tomó la delantera en el disputado estado de Pensilvania, que premia con 20 votos electorales al ganador, lo suficiente para convertirlo en el próximo presidente de Estados Unidos.
  Alrededor de las 4 de la madrugada, Biden también tomó la punta en Georgia, considerado un búnker electoral republicano, y que los demócratas no ganan desde hace 30 años, cuando fue al expresidente Bill Clinton.

   Como en Michigan y Wisconsin, la tendencia de los votos que quedan por contar, en su mayoría emitidos por correo,  favorecen a los demócratas en un margen de hasta el 70 por ciento.

   Ahora Biden  aventaja a Trump en 4 de los cinco estados en disputa, y que en conjunto ofrecen  57 votos electorales. Biden necesita sólo 6 para completar los 270 que se requieren para ganar la presidencia.

   Ante un escenario totalmente adverso, el presidente ha entablado demanda por “fraude” y otros cargos en casi todos los estados que han ido a los demócratas, pero según analistas de ambos partidos es extremadamente difícil ganar una demanda si no se presentan pruebas de las irregularidades.

Breaking News: Biden se lleva Michigan y asegura que ganará la elección

 Joe Biden arrebata a los republicanos el estado de Michigan y asegura que, una vez contados todos los votos, ganará la presidencia de Estados Unidos.

   Desesperado por los resultados, Trump puso una demanda en la Corte Suprema para detener el conteo de votos en Pensilvania, pero Biden no necesita ganar el estado para llegar a la Casa Blanca.

   Michigan le da a Biden 253 votos electorales y lo pone a las puertas de la Oficina Oval. El demócrata aventaja a Trump en Nevada y Arizona, con suficientes votos electorales para lograr los 270 que necesita para conseguir el triunfo. 

   Biden también ganó Wisconsin y aún tiene posibilidades de vencer en Pensilvania y Georgia, donde las boletas que se cuentan favorecen a los demócratas.

El voto latino, más numeroso y crucial que nunca

Jorge A. Bañales

Washington, 2 nov – Los latinos serán por primera vez la minoría más numerosa del electorado de Estados Unidos y se espera que al menos 14,6 millones de hispanos voten en estas elecciones, un aumento del 15 % en relación a las presidenciales de 2016 en un crecimiento que ha traído una diversidad sin precedentes al país.

“(El voto latino) Es fundamental pero no es monolítico”, dijo a Efe Frank Mora, profesor de política en la Universidad Internacional de Florida.

“Según las encuestas el candidato presidencial demócrata Joe Biden tiene el 65 % del voto latino y el presidente Donald Trump tiene un 28 %”, añadió Mora. “La diferencia en relación con la elección de 2016 es que este año los latinos salen a votar en gran número, algo no visto hace cuatro años”.

Según el Centro Pew, en las elecciones de este martes los latinos son el 13,3 % de los ciudadanos habilitados para votar, superando a los afroamericanos que son el 12,5 %, y a los asiáticos que son el 4,7 %. La mayoría blanca ha disminuido de un 76,4 % en 2000 a un 66,7 % este año.

PESO CRECIENTE

La influencia latina ha ido creciendo tras cada paso por las urnas, si en 2008 votaron 9,7 millones, en 2012 fueron 11,1 y cuatro años más tarde esa cifra aumentó a 12,6 millones, y cuando se cierren los centros de votación este martes se calcula que 14,6 millones de hispanos habrán ejercido su derecho al voto.

Sin embargo, la participación de los latinos ha ido cayendo, al pasar del 49,9 % en 2008 al 48 % en 2012 y al 47,6 % en las pasadas elecciones presidenciales, cuando la demócrata, Hillary Clinton, no logró conectar con este electorado y perdió ante el actual presidente, Donald Trump, según datos de Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Nombrados (NALEO).

Pero este año puede ser diferente, pues en las pasadas elecciones de medio término, celebradas en 2018, la participación latina aumentó en 13 y 9 puntos porcentuales respecto a las de 2014 y 2010, en un hecho que, según analistas, supuso un reflejo del rechazo a las políticas de Trump. 

TRES ROSTROS

Por décadas el así llamado “voto latino” tuvo tres rostros de origen y una distribución geográfica definidos: cubanos en Florida, puertorriqueños en Nueva York y mexicanos en el sudoeste.

Pero los orígenes de esta minoría se han diversificado en casi dos décadas de inmigración desde Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana, Guatemala, El Salvador y Honduras, con contingentes menores de Argentina, Brasil, Perú, Bolivia y Ecuador.

El 61,9 % de los latinos son mexicanos, el 9,7 % son puertorriqueños, los cubanos son el 4 %, y los salvadoreños son el 3,9 %, con el resto de procedencia del resto de América Latina y el Caribe.

“Hay una gran diferencia entre el voto cubano estadounidense y el voto puertorriqueño”, señaló Mora, quien fuera subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental entre 2009 y 2013. “O entre el voto principalmente mexicanoestadounidense del sudoeste y el voto de los venezolanos o los centroamericanos”.

“Pero, a pesar de ello, hay temas fundamentales para los latinos”, añadió. “El seguro médico, la pandemia, la desigualdad en el acceso a la vivienda son los asuntos que más preocupan a los votantes de esta comunidad”.

La propaganda de la campaña de Trump dirigida a los votantes latinos “se sustenta en una manipulación de las emociones, sembrando miedo al ‘comunismo’ lo cual puede tener resonancia para los cubanos, venezolanos y nicaragüenses que han salido de su país escapando de dictaduras”, señaló Mora.

VOTO CRUCIAL

Teniendo en cuenta que la elección presidencial no se decide por el voto directo de los ciudadanos, sino en un Colegio Electoral compuesto por representaciones de los estados, el voto latino puede resultar decisivo en algunos de los estados que aparecen como más disputados en esta campaña, especialmente en Florida, Arizona y Pennsylvania.

“El voto latino es crucial en estados donde las elecciones son reñidas y se deciden por un punto porcentual o menos”, señaló Mora.

Cinco estados albergan a la mayoría de los votantes latinos: California (7,9 millones), Texas (5,6), Florida (3,1), Nueva York (2,0) y Arizona (1,2), y aproximadamente 1 de cada 10 personas elegibles para votar son inmigrantes, según el Centro Pew.

Estas cifras llevan a que los latinos sea más del 25 % de los ciudadanos habilitados para votar en California, Nuevo México, Texas, Florida y Nueva Jersey, y representan entre el 15 % y el 25 % de posibles votantes en Nevada, Arizona, Colorado, Illinois y Nueva York.

Y también son del 10 % al 15 % del electorado en Washington, Oregón, Idaho, Utah, Wyoming, Nebraska, Kansas, Oklahoma, Georgia, Virginia, Maryland, Pennsylvania, Connecticut y Massachusetts, según Pew.

Pero las cifras de población no se traducen exactamente en el número de votantes: millones de esos latinos son inmigrantes indocumentados o residentes legales que no han obtenido la ciudadanía. Los partidos han tenido que lidiar con la realidad de que la presencia de latinos en tal o cual región no promete, automáticamente, una cosecha rica de votantes.

Los portavoces y dirigentes comunitarios latinos citan, constantemente, la cifra de 32 millones de hispanos habilitados para votar, aunque no queda claro a quiénes consideran como tales dentro de una población en la que hay millones de inmigrantes recientes y otros millones que son estadounidenses de segunda o tercera generación.

Por décadas, la mayoría de los votantes calificados como latinos ha dado su respaldo al Partido Demócrata, pero los candidatos presidenciales republicanos han obtenido, de manera sostenida, entre un 28 % y un 33 % del voto latino.

Y un incremento o caída de un punto porcentual puede ser vital en unas elecciones que se pueden decidir por unos pocos miles de votos en un puñado de estados, expectativa que impulsó a las campañas de Biden y de Trump a intensificar sus esfuerzos por atraer votantes latinos. EFE News

Trump y Biden, historia de dos campañas totalmente opuestas

Por  Lucía Leal —

Washington, 2 nov – Un mar de gorras rojas espera a Donald Trump en la pista de un aeropuerto; una sinfonía de cláxones suena en un estacionamiento por Joe Biden. El escenario es parte del mensaje en estas elecciones, y los mítines de los candidatos han contado la historia de dos campañas diametralmente opuestas.

El presidente ha seguido su guión de 2016, desafiando las precauciones relacionadas con la pandemia y dejándose adular por multitudes desbordantes en más de 50 mítines desde junio. Su rival se ha ceñido a las recomendaciones de los expertos, al programar muchos menos actos y evitar cualquier aglomeración entre el público.

Ese contraste ha marcado la dinámica de una campaña sin precedentes, en la que Trump se burlaba de su contrincante por “no salir del sótano” de su casa mientras Biden acusaba al presidente de irresponsable, por programar mítines cuyos asistentes están “lo más amontonados posible, arriesgándose” a contraer la covid-19.

TRUMP Y LA ADULACIÓN DE LA MASA

  Después de tres meses confinado en la Casa Blanca y criticado por su gestión de la pandemia, Trump se empeñó en junio en volver a su lugar seguro, al sitio donde más a gusto se ha sentido desde que llegó al poder: el podio de unos mítines donde miles de personas gritan que quieren cuatro años más con él.

 Quizá porque su primer baño de masas pandémico tuvo lugar en un estadio semivacío de Oklahoma, su campaña pronto identificó un escenario que no volvería a decepcionar a Trump, las pistas de aterrizaje de los aeropuertos de todo el país.

  Desde entonces, el imponente Air Force One ha trasladado al asfalto de cada estado clave a un Trump sediento de atención, que en uno de esos actos llegó a bromear con que le encantaba el nuevo formato, porque podía llegar e irse de los sitios sin interactuar demasiado con los votantes a los que busca convencer.

Ni siquiera la covid-19 pudo con esa adicción del presidente, y apenas pausó su agenda durante doce días cuando contrajo la enfermedad que ha amenazado su reelección.

“Me siento tan poderoso”, clamó Trump al volver a la campaña a mediados de octubre en Florida, donde miles de personas lo esperaban aglomeradas y con pocas mascarillas, cuyo uso no es obligatorio en los mítines del gobernante.

NOSTALGIA DE 2016

La apretada agenda del mandatario es casi idéntica a la que mantenía en 2016: hasta su último mitin antes de las elecciones está programado para este lunes en la misma ciudad donde cerró la campaña hace cuatro años, Grand Rapids, en Michigan.

En cada acto, Trump intenta revivir la magia de aquella otra campaña que lo elevó al poder contra todo pronóstico, y pese a llevar cuatro años en la Casa Blanca, sigue presentándose como el insurgente que rompe las normas, mientras perfila a Biden como parte de la “ciénaga” que carcome a Washington por dentro.

“No soy un político, y no siempre sigo las reglas de Washington”, recalcó el viernes pasado en Wisconsin.

Ese mensaje enciende a sus seguidores más fieles, pero no está claro que baste para convencer al resto de votantes que necesita para lograr la reelección. Sus mítines pueden incluso “perjudicarlo”, según Mark Peterson, profesor de política en la Universidad de California en Los Ángeles.

“Los votantes que no son incondicionales a Trump -especialmente los que más necesita, como las mujeres en los suburbios- ven a un presidente desconectado de la realidad, violando las directrices de su propio Gobierno y actuando de forma irresponsable”, dijo Peterson a Efe.

BIDEN Y LA PRUDENCIA EXPECTANTE

El equipo de Biden confía en que eso sea así, y su estrategia de campaña está diseñada para ilustrar su mensaje de que Trump ha sido imprudente en su gestión de la pandemia, mientras que su rival demócrata se dejaría guiar por la ciencia.

El exvicepresidente tardó mucho más que su contrincante en retomar los actos en persona después de la pandemia: hasta septiembre no empezó a programarlos regularmente, y sus primeros mítines congregaban a poca gente, separada en círculos pintados en el suelo para asegurar el distanciamiento.

Luego decidió imitar el formato del clásico autocine, y programar mítines a los que los asistentes podían llegar en sus automóviles, aparcar a distancia del resto y escuchar a Biden, a su compañera de fórmula, Kamala Harris, o al expresidente Barack Obama con las ventanas abiertas o por la radio.

Los aplausos se reemplazaron por golpes de claxon, y Trump no tardó en reírse del nuevo sistema. “Gente en vehículos, no lo entiendo. Es un público enano, se oyen un par de bocinas y ya”, comentó durante un mitin el pasado 24 de octubre.

A la campaña de Biden no le preocupan las críticas del presidente, pero a algunos demócratas sí les inquieta que el contraste con Trump pueda reforzar la idea de que su candidato tiene poca energía: a menudo, el presidente tenía varios mítines en un día mientras la agenda pública de su rival estaba vacía.

Por delante en las encuestas desde hace meses, Biden ha apostado por viajar esporádicamente a estados clave como Pennsylvania y Michigan, enviar a Harris a otros más lejanos como Arizona y Texas, y dejar que el presidente se desgaste en sus constantes mítines, que ya no atraen tanta cobertura mediática como en 2016.

“Cuanto más habla Trump, más votos pierde. Va a ser el primer presidente que haya perdido su cargo por hablar”, aseguró la semana pasada un estratega demócrata, Chris Kofinis, a la cadena NBC News.

El jefe de campaña de Trump, Bill Stepien, defendió en una rueda de prensa en octubre que por lo menos el presidente habla directamente a miles de votantes, mientras que su rival gasta muchos de sus fondos en “anuncios de televisión”.

“Esta es una historia de dos campañas”, dijo entonces Stepien. El desenlace, el veredicto sobre la estrategia ganadora, lo escriben estos días millones de estadounidenses. EFE News

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Biden sigue con ventaja en últimos sondeos; Trump aun puede ganar

Nueva York, 23 oct – Las predicciones electorales siguen dando ventaja a la candidatura presidencial del demócrata Joe Biden, pero la batalla por estados clave se dibuja tan competitiva que el presidente Donald Trump aun tiene posibilidades de reelegirse para un segundo mandato.

Tras el cara a cara de ayer en Nashville, el último de los dos que finalmente se celebraron entre Trump y Biden, las encuestas instantáneas dan por ganador al demócrata, que podría ver recompensada esa actuación favorable con una mejora en las encuestas, aunque los sondeos a nivel nacional se han mantenido casi inmutables desde el verano.
Según la encuesta de CNN, el 53 % da a Biden como ganador del debate, con un 39 % que considera que se impuso Trump, quien mantuvo un tono más sosegado que en el encuentro anterior. Data for Progress (afiliado con los demócratas) publicó resultados similares (52%-41%, a favor de Biden), mientras que YouGov amplió el margen del demócrata (54-35).
Trump habría necesitado una gran victoria entre los que vieron el debate (un segmento no representativo del electorado general) para trasladar a la intención de voto su actuación en el debate de Nashville, algo que todo apunta que no pasará.
La media ponderada de encuestas nacionales de FiveThirtyEight da a Biden una intención de voto del 52,1% a nivel nacional, 9,8 puntos porcentuales por encima de Trump, mientras que la media simple de RealClearPolitics da al demócrata un margen de 7,9 puntos por delante del presidente republicano, una ventaja que se ha mantenido sin grandes cambios desde julio.
La percepción de mala gestión de la pandemia del coronavirus por parte de la Administración Trump parece haber sido clave en la intención de voto de los estadounidenses y ha contribuido a crear esta distancia entre Biden y Trump, que en primavera estaban técnicamente empatados.

VENTAJA DE BIDEN, PERO INSUFICIENTE
No obstante, Trump ha recortado distancias en dos de los estados que serán más decisivos en los resultados en la noche electoral del 3 de noviembre: Pensilvania y Florida.
En Florida, Biden ha pasado de tener un margen de unos cinco puntos hace dos semanas a solo tres puntos, dentro de los bandas de error habituales y por debajo del desajuste entre sondeos y resultado final de casi el 5 % de las elecciones generales de 2016.
En Pensilvania, Biden aventaja en unos seis puntos a Trump en intención de voto, por lo que tampoco es un margen cómodo que permita asegurar un resultado incontestable al demócrata y hacer frente a las dudas sobre una victoria demócrata planteadas por el mandatario, que ha criticado sin pruebas al voto por correo como fraudulento.
Biden aventaja con márgenes mínimos y de hasta 8 puntos a Trump en todos los estados considerados clave en estas elecciones, porque se pueden inclinar a un lado o a otro de la balanza, en el Medio Oeste, en el suroeste y en el este del país.
Además, Trump mantiene solo una ventaja mínima de dos puntos en la media de encuestas de Texas (de medio punto, según FiveThirtyEight), un fortín republicano que desde 1976 da 38 votos electorales a los republicanos, de los 538 que están en juego.
Un estado de Texas demócrata sería un cataclismo de dimensiones históricas para los republicanos, que sin los 55 votos electorales de California y sin los del estado de la “Estrella Solitaria” tendrían que cambiar todas sus matemáticas electorales durante años y seguramente moderar muchas posiciones en una era pos-Trump para atraer un grupo más diverso de votantes.

PARTICIPACIÓN MASIVA
La masiva participación en el voto por anticipado y por correo en estos comicios añade además renovadas preocupaciones a los republicanos, que generalmente se ven perjudicados si este dato es alto, ya que implica mayor afluencia a las urnas de afroamericanos e hispanos, grupos con mayor porcentaje de votantes demócratas.
Más de 50 millones de estadounidenses ya han votado de manera anticipada, lo que supone a 11 días de la jornada electoral una participación del 35 %, un indicio que augura una participación histórica pese a la pandemia del coronavirus, que ha llevado a muchos a votar por correo.
En el crítico Texas el voto temprano es ya el 70 % de toda la participación de 2016, según datos oficiales recopilados por el profesor de la Universidad de Florida Michael McDonald, un fenómeno que además de haber ocasionado largas filas para votar tiene a los analistas e investigadores asombrados.
Después de varios ciclos electorales avisando de la importancia del voto hispano, 2020 podría ser finalmente el año en el que la participación de la minoría latina, así como de los afroamericanos, tradicionalmente afectados por políticas de supresión del voto, ponga patas arriba al universo político estadounidense. EFE
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Cambiarán formato de debates tras caótico enfrentamiento Trump-Biden

Washington, 30 sep. (EFE News).- El primer cara a cara entre el presidente, Donald Trump, y el aspirante demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, fue tan caótico y agrio que la Comisión de Debates Presidenciales anunció este miércoles que cambiará su formato para favorecer una “discusión ordenada”.

Ese órgano no partidista señaló en un comunicado que “el debate de la pasada noche ha dejado claro que debería añadirse una estructura adicional al formato de los debates que quedan para garantizar una discusión más ordenada de los asuntos”.

Y adelantó que la Comisión “estudiará cuidadosamente los cambios que adoptará y anunciará las medidas en breve”.
El primer cara a cara entre Trump y Biden, celebrado en Cleveland (Ohio), estuvo caracterizado por el caos y las constantes interrupciones por parte del presidente al aspirante demócrata, que por su parte llegó a perder los papeles en algún momento e insultó al mandatario, lo que ha creado polémica por el formato.

71 INTERRUPCIONES DE TRUMP FRENTE A 22 DE BIDENSegún el diario The Washington Post, durante el encuentro, de 98 minutos de duración, hubo una media de una interrupción por minuto, siendo Trump responsable de 71 cortes, frente a 22 que hizo Biden.

Tantas fueron esas interrupciones, que el moderador, el periodista Chris Wallace, llegó a espetar a Trump: “Creo que se serviría mejor al país si dejáramos a ambas personas hablar con menos interrupciones”.

“Le pido a usted, señor, que lo haga”, solicitó el periodista del canal conservador Fox News, quien, pese a sus esfuerzos para controlar el debate, fue incapaz de hacerse con él lo que le ha valido un gran número de críticas por no haber conseguido que los candidatos hablaran en detalle sobre los temas de interés para los votantes.

La Comisión suele trabajar en colaboración con las campañas de los aspirantes antes de la celebración de los debates para acordar una serie de reglas que rijan el diálogo, y no es habitual que se modifique la estructura una vez que se ha celebrado el primero.

Pasando por alto la controversia sobre la labor de Wallace, la organización le agradeció “la profesionalidad y la habilidad que trajo al debate de anoche” y avanzó su intención de “garantizar herramientas adicionales para mantener el orden en los debates restantes”.

La Comisión no ha ofrecido detalles sobre cuáles serán los cambios de formato, ni si estos afectará al debate del próximo miércoles en Salt Lake City (Utah) entre el vicepresidente, Mike Pence, y la aspirante demócrata a la Vicepresidencia, Kamala Harris.

Trump y Biden no volverán a verse las caras hasta el 15 de octubre en Miami (Florida), donde se celebrará el segundo debate presidencial; que estará seguido de un tercer encuentro que tendrá lugar en Nashville (Tennessee), el 22 de octubre; todo ello antes de los comicios generales, el próximo 3 de noviembre.

LOS CANDIDATOS SIGUEN A LO SUYO, PESE A LA POLÉMICA
Entretanto, no parece que ninguno de los dos haya tomado nota tras el debate del martes y este miércoles siguieron enzarzados en su rifirrafe.
Sin un ápice de autocrítica, Trump celebró los altos índices de audiencia del debate:

“Fue una gran noche, una noche emocionante, veo que los índices (de audiencia) fueron muy altos. Y estuvo bien estar allí, me sentí muy cómodo y valoro todas las buenas palabras”, subrayó el mandatario a la prensa en la Casa Blanca antes de partir hacia Minesota, donde tiene esta tarde varios actos de campaña, entre ellos, un mitin en Duluth.

Trump afirmó, sin pruebas, que Biden “no quiere seguir adelante con los debates, pero eso depende de él”.

“A mí me gustaría, ganamos el debate anoche fácilmente, creo que fue muy débil, (Biden) pareció muy débil, estuvo gimoteando”, aseguró.
Por su parte, Biden tampoco se quedó callado y calificó este miércoles el comportamiento de Trump durante su primer cara a cara de “vergüenza nacional”, y expresó su confianza en que la Comisión de los Debates Presidenciales garantice que se permita que ambos candidatos hablen sin interrupciones.

POSIBLE ESPANTADA DE INDECISOS
“Solo espero que haya una manera en que la comisión de debates pueda controlar nuestra capacidad de responder a preguntas sin interrupciones”, dijo Biden a la prensa en un acto en Alliance (Ohio), minutos antes de que ese órgano publicara su comunicado.

“No voy a especular sobre lo que va a pasar en el segundo y el tercer debate -siguió-, pero lo estoy deseando (los debates)”.
Preguntado sobre cuál sería su mensaje a los votantes indecisos que podrían sentirse desvinculados tras ver el debate de anoche, el que fuera vicepresidente de Barack Obama (2009-2017) respondió: “Puedo entenderlo”.

“Pensé en un punto, puede que no deba decir esto, pero… El presidente de EE.UU. comportándose de la manera que hizo, creo que fue una vergüenza nacional”, consideró Biden.

“Miren -agregó- solo espero que el pueblo estadounidense y los votantes indecisos intenten determinar qué es lo que tiene cada uno de nosotros en respuesta a sus preocupaciones y nos permitan hablar”. EFE News
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