Redacción Negocios Now
Una fuerte caída de la inmigración ha provocado que la oferta de trabajadores crezca a un ritmo más lento, lo que contribuye a mantener el equilibrio del mercado laboral en un momento en que el crecimiento del empleo comienza a enfriarse, informó la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
“La oferta de mano de obra ha aumentado con menos fuerza que en años anteriores, ya que la inmigración parece haberse desacelerado drásticamente desde mediados del año pasado, y la tasa de participación en la población activa ha descendido ligeramente”, señaló el banco central estadunidense.
En su informe semestral sobre política monetaria, presentado el viernes 20 de junio ante el Congreso, describió el mercado laboral como “sólido”, con un crecimiento “moderado” del empleo y una tasa de desempleo baja, según reporte de Bloomberg.
“A medida que la demanda de mano de obra se ha ido moderando en los últimos años, diversas medidas sugieren que el mercado laboral se ha equilibrado y ahora está menos tensionado que justo antes de la pandemia”, indicó la Fed.
En el documento explicó que los beneficios parecen ser generalizados, ya que las tasas de desempleo se han mantenido estables durante el último año y en niveles relativamente bajos entre distintos grupos de trabajadores clasificados por edad, nivel educativo, sexo y origen racial o étnico.
La agencia informativa advirtió que el informe reitera el mensaje del presidente de la Fed, Jerome Powell, y otros funcionarios, de que la política monetaria está “bien posicionada” para esperar a tener mayor claridad sobre perspectivas de inflación y actividad económica.
En tanto, el reporte de la agencia EFE destacó que la Fed confirmó el viernes que aunque los aranceles han afectado la confianza de las empresas y de los consumidores, el sistema financiero estadounidense está fuerte para resistir su impacto.
En el Informe de Política Monetaria de la Reserva Federal, que se publica dos veces al año, el banco central advirtió, sin embargo, que todavía es pronto para evaluar los efectos en la economía, y no hay que apresurarse a la hora de decidir bajar los tipos de interés.
“En general, el sistema financiero se ha mantenido resiliente en medio de una mayor incertidumbre y ha soportado una volatilidad considerable en abril”, expone el informe en referencia a la política arancelaria de Trump, actualmente en negociación de nuevos porcentajes con sus socios comerciales
El último dato de inflación disponible, difundido el 11 de junio, no reflejó un gran impacto de la política arancelaria en los precios en Estados Unidos, que subieron en mayo un 2.4 % interanual, solo una décima con respecto al cuarto mes del año, agregó EFE.
A su vez, el desempleo se mantuvo en mayo por tercer mes consecutivo en el 4.2 % y el Producto Interior Bruto (PIB) se contrajo un 0.2 % en el primer trimestre a ritmo anualizado, lo que según la cifra revisada supone una décima menos que en los cálculos anteriores.
Para la Fed, la desaceleración del PIB en el primer trimestre “se debió principalmente a un aumento histórico de las importaciones antes de los aumentos esperados en los aranceles, que fue compensado sólo parcialmente por un repunte en los inventarios”, añadió el reporte noticioso.
“Si bien las expectativas de inflación a corto plazo aumentaron drásticamente este año, lo que refleja la preocupación por los aranceles, la mayoría de previsiones a largo plazo se han mantenido en el rango de valores observados en la década anterior a la pandemia y siguen siendo coherentes”, dijo la Fed.
La Reserva Federal mantiene las tasas de interés sin cambios, como han hecho durante todo el año, mientras evalúan el posible impacto de las políticas del presidente Donald Trump en la economía. No obstante, sus funcionarios anticipan un recorte de tasas.
El mismo viernes, la presidenta del Banco de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly, dijo que los fundamentos de la economía estadounidense están evolucionando hacia un escenario donde podría ser necesario un recorte de tasas, el cual sería demasiado pronto realizarlo en el mes de julio.
“A menos que veamos una vacilación significativa en el mercado laboral que pensemos que será persistente, entonces yo diría que el otoño me parece más apropiado”, afirmó Daly en una entrevista con la cadena CNBC.
“Lo que es un relajamiento actual del mercado laboral podría convertirse fácilmente en un debilitamiento”, advirtió. “Y no podemos permitir que eso suceda porque estamos esperando que la inflación aparezca a la vuelta de la esquina”, registró un reporte de Reuters.