Redacción Negocios Now
Los futuros de las acciones estadounidenses cayeron bruscamente este lunes, preparando el terreno para otra jornada difícil en Wall Street mientras los mercados reaccionan con preocupación ante la política arancelaria acelerada del presidente Donald Trump.
Según Yahoo Finance, los futuros vinculados al S&P 500 bajaron un 2.9 %, mientras que los del Nasdaq 100, dominado por empresas tecnológicas, retrocedieron un 3.2 %. Por su parte, los futuros del Dow Jones Industrial Average perdieron también un 2.9 %, lo que representa una caída de aproximadamente 1,000 puntos, aunque lograron recuperarse parcialmente tras tocar mínimos más bajos antes de la apertura.
Los mercados estadounidenses se encaminan a continuar una racha de ventas que ya acumula dos días de pérdidas históricas. El viernes pasado, el índice Nasdaq Composite entró oficialmente en territorio de mercado bajista, arrastrando consigo más de cinco billones de dólares en valor bursátil y marcando la peor semana para Wall Street desde 2020.
El temor global por una desaceleración económica generalizada se ha intensificado, especialmente ante la posibilidad de que Trump no ceda en su postura de aumentar aranceles sin negociar. Las bolsas de Asia y Europa registraron también fuertes caídas este lunes. El Nikkei 225 de Japón y el Hang Seng de Hong Kong entraron en mercado bajista tras registrar pérdidas superiores al 20 % desde sus máximos recientes. En el mercado energético, el precio del petróleo cayó más de un 3 %, después de desplomarse un 4 % durante la noche y bajar de los 60 dólares por barril por primera vez desde 2021.
China ha respondido con nuevos aranceles de represalia, y la Unión Europea ya prepara sus propias contramedidas. Los nuevos aranceles base de 10 % que Estados Unidos aplicará a la mayoría de sus socios comerciales entraron en vigor este fin de semana. Además, se espera que desde este miércoles se impongan tarifas adicionales a países considerados “actores problemáticos” por la Administración Trump.
El impacto en los mercados ha sido inmediato. El viernes, JPMorgan se convirtió en el primer gran banco estadounidense en pronosticar una recesión para finales de este año. En cuestión de días, múltiples proyecciones económicas optimistas para Estados Unidos han sido revisadas a la baja ante el aumento de la incertidumbre y la posible contracción del comercio global.
A pesar de las crecientes alarmas, funcionarios de la Administración Trump defendieron la política comercial durante sus apariciones en programas dominicales de televisión. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, rechazó la idea de que los aranceles puedan llevar a la economía estadounidense a una recesión. Tanto él como el principal asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, aseguraron que más de 50 países ya se han acercado para iniciar negociaciones, aunque eso ha generado dudas sobre la capacidad logística de gestionar tantas conversaciones mientras se implementan medidas arancelarias esta misma semana.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, también fue contundente al afirmar que las tarifas “definitivamente permanecerán vigentes durante días y semanas”, reafirmando así el compromiso de la Administración con una estrategia comercial agresiva que, según críticos, podría tener efectos contraproducentes para el crecimiento económico global y la estabilidad financiera.