Por Migdalis Pérez
Ana Montoya llegó a Estados Unidos en 2014, proveniente de Medellín, Colombia. Su historia mezcla resiliencia, curiosidad y un interés profundo por el bienestar de su comunidad. Psicóloga de formación, descubrió que muchas de las decisiones económicas de los latinos están íntimamente ligadas a emociones, patrones de crianza y creencias sobre el dinero.
“Yo creo que nos hace falta mucho conocimiento sobre cómo se mueve el sistema financiero en Estados Unidos, especialmente ahora”, cuando “la situación política actual genera mucha incertidumbre en la comunidad: qué hago con mi dinero, dónde puedo ponerlo por si llega una crisis financiera; cómo puedo proteger lo que he logrado adquirir con mucho esfuerzo”, puntualiza.
Actualmente, Montoya trabaja en Northwestern Mutual, apoyando a la oficina de West Loop en Chicago a traer y formar talento, al tiempo que asesora a la comunidad latina sobre educación financiera; “educación que comienza con conversaciones con personas en la comunidad que se parecen a nuestros clientes”, reflexiona.
Y seguidamente añade: “Queremos que nuestros clientes tengan asesores que se parezcan a ellos y puedan identificarse con ellos. ¿Y quién mejor que nuestro equipo reconocido por Forbes? Yo misma me encargo de encontrar talento para nuestro equipo y así aumentar nuestra presencia en el West Loop, el vecindario más dinámico de Chicago”.
Retos financieros para los latinos
Para Montoya, aparte de la incertidumbre, otro de los desafíos más grandes que enfrentan los hispanos es la barrera del idioma. En este sentido, sostiene que ese obstáculo “obliga a muchas personas a buscar a terceros para que les ayuden con sus finanzas, y eso está bien. Sin embargo —recalca— es importante conocer a quién dirigirnos para empezar un proyecto de ahorro o crecer a nivel financiero”.
De conjunto con la desinformación, ella considera que la barrera del idioma también complica la comprensión de conceptos esenciales. “Muchas personas no entienden el mundo de las finanzas. Lo ven como un mundo complejo, poco asequible, y tienen la percepción de que, si no tienes mucho dinero, ese mundo no es para ti”, enfatiza.
En este orden de cosas, opina que la clave está en conseguir asesoría confiable y profesional. O, dicho de otro modo, “buscar fuentes directas y personas correctas, como las de Northwestern Mutual, compañía que lleva tantos años en el mercado, que tiene trayectoria y excelentes agentes financieros”.
Montoya, como equipo, subraya que ellos “no discriminan a nadie para brindar asesoría, o sea, tienen “diferentes programas y opciones para apoyar a la comunidad. Por ejemplo, una persona que está empezando con sus ahorros o que ha salido de la universidad y tiene la meta de poner sus finanzas en orden para tener una jubilación exitosa. También, dueños de negocio con sus diferentes retos, como invertir y tener liquidez”.
Educación financiera y visión a futuro
Desde su labor como reclutadora de talentos, el objetivo de Montoya para este año es fortalecer al equipo dentro de su organización y seguir apoyando a la comunidad latina. “Nuestra meta parte del hecho de que la comunidad latina representa tres trillones en riqueza que se está construyendo. Queremos tener un equipo que ayude a los latinos a tomar las decisiones correctas para las generaciones futuras, creando un legado alrededor de esos tres trillones. Y, por cierto, nuestro equipo es el mejor posicionado para hacerlo a nivel local”, afirma.
Su proyección, entretanto, es continuar creciendo dentro de Northwestern Mutual, aprendiendo sobre la institución y, eventualmente, combinar su rol con la asesoría directa a clientes, en particular a los latinos; personas que, como ella, “vinieron a este país buscando mejores oportunidades, pero que también tienen claro que, tal vez, es momento de hacer un cambio en la perspectiva de ser inmigrante dentro de Estados Unidos”.
Desde luego, su experiencia como psicóloga ha sido fundamental para su trabajo en finanzas, porque entender la relación emocional de las personas con el dinero le permite identificar patrones y brindar estrategias adaptadas. “Si puedo entender la estructura mental de una persona con relación al dinero, tengo más opciones de ayudarla a moverse en el camino correcto”, puntualiza.
Al propio tiempo, reconoce que los problemas financieros generan estrés, ansiedad y dificultades emocionales, por tanto, su labor también consiste en educar y acompañar a la comunidad para prevenir esos efectos. “El dinero es como un juego: si no conoces las reglas —concluye— tu chance de ganar realmente se reducirá mucho”.