Aeropuerto de Denver podría ser el primero del mundo alimentado por energía nuclear

Su plan para evaluar el uso de reactores nucleares modulares representa una apuesta sin precedentes en el ámbito aeroportuario.

Redacción Negocios Now

El Aeropuerto Internacional de Denver (DIA, por sus siglas en inglés), uno de los más transitados del planeta, ha puesto en marcha un ambicioso plan para analizar la viabilidad de construir pequeños reactores modulares (SMR, por sus siglas en inglés) en sus instalaciones. La iniciativa busca dar respuesta al enorme crecimiento de la demanda energética que enfrenta el aeropuerto y marcaría un giro audaz hacia una fuente de energía limpia y autosuficiente.

Actualmente, el aeropuerto consume alrededor de 45 megavatios de electricidad, pero las proyecciones apuntan a que esta cifra podría dispararse hasta los 400 megavatios en 2050, impulsada por el crecimiento de pasajeros, que podría superar los 120 millones al año para 2045. Ante este escenario, los SMR aparecen como una opción viable: reactores compactos, más seguros y escalables que los tradicionales, capaces de generar energía constante sin emisiones de carbono.

Etapa inicial: estudio de viabilidad

Las autoridades del aeropuerto han emitido una solicitud de propuestas para realizar un estudio de factibilidad que evaluará costes, regulación, tecnología, riesgos y opciones de financiamiento.

El presupuesto destinado es de 1,25 millones de dólares y el trabajo se extenderá entre 6 y 12 meses. Con los resultados, se decidirá si avanzar hacia fases de diseño e implementación.

Un proyecto pionero 

El alcalde de Denver, Mike Johnston, y el director del aeropuerto, Phil Washington, han señalado que la iniciativa se enmarca en el objetivo de convertir a DIA en el aeropuerto más ecológico del mundo.

Los SMR se plantean como un complemento ideal a las fuentes renovables, como la energía solar y eólica, aportando un suministro continuo y libre de emisiones, fundamental para operaciones de gran escala como las de un aeropuerto internacional.

Críticas y oposición desde la comunidad local

La propuesta, sin embargo, no está exenta de polémica. La concejal Stacie Gilmore, cuyo distrito incluye al aeropuerto, criticó la falta de consulta a los residentes antes de lanzar el estudio y advirtió sobre los posibles riesgos relacionados con el consumo de agua, la gestión de residuos nucleares y la seguridad. Estas críticas han obligado a las autoridades a pausar temporalmente el estudio, mientras se abre un proceso de transparencia y participación ciudadana.

La percepción pública juega un papel crucial: para muchos, la palabra “nuclear” aún despierta recelo, pese a los avances en seguridad que presentan los reactores modulares de última generación.

¿Un modelo a seguir?

El caso de Denver podría convertirse en un precedente global. No solo se trata de innovar en el sector aeroportuario, sino de explorar nuevas soluciones energéticas firmes y confiables en un contexto de transición hacia la descarbonización. Con las leyes de Colorado clasificando la energía nuclear como “limpia” y el sector aéreo comprometido con alcanzar emisiones netas cero para 2050, iniciativas como esta podrían marcar la pauta para infraestructuras críticas en todo el mundo.