Adolescentes vuelven al mercado laboral, pero los empleos de verano ya no son lo que eran

El empleo juvenil repunta ligeramente en Estados Unidos, aunque continúa muy por debajo de los niveles registrados antes del año 2000.

Redacción Negocios Now

El tradicional trabajo de verano de los adolescentes estadounidenses parece estar recuperándose lentamente, pero todavía está lejos de recuperar el protagonismo que tuvo durante buena parte del siglo XX.

Según un análisis del Pew Research Center basado en datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS), el 35.5% de los jóvenes de entre 16 y 19 años trabajó durante al menos una parte del verano de 2026. La cifra representa un ligero aumento respecto al 33.8% registrado en 2025.

Sin embargo, el panorama actual contrasta fuertemente con el de décadas anteriores. En el año 2000, más de la mitad de los adolescentes trabajaba durante el verano. El máximo histórico se registró en 1978, cuando el 58% de los jóvenes de 16 a 19 años tuvo un empleo durante parte de esa temporada.

Un pequeño repunte después de décadas de descenso

El empleo juvenil comenzó a perder fuerza de manera sostenida después del cambio de siglo. La tasa pasó del 51.7% en el verano de 2000 al 29.6% en 2010 y 2011, los niveles más bajos registrados en la serie histórica analizada por Pew. Posteriormente se produjo una recuperación gradual, aunque sin acercarse a los niveles de las décadas anteriores.

La pandemia provocó otra caída. En el verano de 2020, solamente el 30.8% de los adolescentes tenía un empleo, en momentos en que restaurantes, comercios, atracciones turísticas y otros negocios que tradicionalmente contratan jóvenes permanecían cerrados o funcionaban con restricciones.

El mercado laboral juvenil se recuperó en 2021 y 2022, pero volvió a perder impulso durante los tres veranos siguientes.

Más de 6 millones de adolescentes trabajaron este verano

Los datos disponibles para junio y julio de 2026 ofrecen, sin embargo, una señal ligeramente más positiva. Durante esos dos meses, un promedio de 6.2 millones de adolescentes tenía un empleo. Eso representa unos 19,500 jóvenes más que durante el mismo período de 2025, aun cuando una proporción menor de adolescentes estaba buscando activamente trabajo.

El incremento es modesto, pero resulta significativo porque las previsiones apuntaban a que los adolescentes podrían enfrentar un mercado laboral particularmente difícil durante este verano.

La edad marca una gran diferencia

No todos los adolescentes tienen las mismas posibilidades de conseguir un empleo. Los jóvenes de mayor edad tienen muchas más probabilidades de trabajar que los adolescentes más pequeños. Durante junio y julio de 2026, aproximadamente el 48% de los jóvenes de 18 y 19 años tenía empleo, frente al 24% de los adolescentes de 16 y 17 años.

La diferencia está relacionada, entre otros factores, con las restricciones laborales que afectan a los menores y con el hecho de que muchos empleadores buscan trabajadores con mayor disponibilidad y experiencia.

También existen diferencias raciales

El estudio muestra importantes diferencias en las tasas de empleo entre los principales grupos raciales y étnicos. Durante el verano de 2026, alrededor del 39% de los adolescentes blancos tenía un empleo, frente al 28% de los adolescentes hispanos, el 27% de los adolescentes negros y el 21% de los asiáticos.

Pew señala que los adolescentes blancos también presentan tasas de empleo superiores durante el resto del año. Estas diferencias no necesariamente reflejan únicamente las oportunidades disponibles para los jóvenes. Factores económicos, educativos, familiares y regionales también pueden influir en la decisión o posibilidad de trabajar durante el verano.

Restaurantes y tiendas siguen siendo los principales empleadores

A pesar de los cambios experimentados por el mercado laboral, algunos sectores continúan dependiendo de los trabajadores adolescentes durante los meses de verano.

La industria de alojamiento y servicios de alimentos empleó a un promedio de unos 2 millones de adolescentes durante junio y julio de 2026, equivalente al 32% de todos los jóvenes empleados.

El comercio minorista ocupó el segundo lugar, con casi 1.3 millones de adolescentes, alrededor del 21% del total. En conjunto, estos dos sectores concentran más de la mitad de los adolescentes que trabajan durante el verano.

¿Qué trabajos están haciendo?

Los empleos relacionados con restaurantes y servicios de alimentos son los más comunes. Un promedio de 1.5 millones de adolescentes trabajó en preparación y servicio de comidas durante junio y julio, aproximadamente una cuarta parte de todos los jóvenes empleados.

Las ventas ocuparon el segundo lugar, con alrededor de 1.1 millones de adolescentes. También aparecen otras actividades, como transporte y manejo de materiales, trabajos administrativos y de oficina, servicios personales, limpieza y mantenimiento de terrenos y construcción.

Aunque representan una proporción menor, algunos adolescentes también trabajan en áreas como servicios de protección, educación, salud, tecnología y actividades relacionadas con las artes y los medios.

Un cambio profundo en la experiencia de los jóvenes

El descenso del empleo adolescente durante el verano representa algo más que una estadística laboral. Durante décadas, conseguir un trabajo temporal era una experiencia habitual para muchos jóvenes estadounidenses. Además de permitirles ganar dinero, estos empleos les ofrecían la oportunidad de adquirir experiencia, aprender a desenvolverse en un ambiente profesional y asumir responsabilidades antes de ingresar a la universidad o incorporarse al mercado laboral de manera permanente.

Hoy, esa experiencia es mucho menos común. El ligero aumento registrado en 2026 podría indicar que el empleo juvenil está estabilizándose después de años de descensos. Pero con apenas 35.5% de los adolescentes de 16 a 19 años trabajando durante el verano, Estados Unidos todavía se encuentra muy lejos de la realidad laboral que predominaba antes del año 2000.

Por ahora, los datos muestran una recuperación, pero no un regreso al pasado. El tradicional trabajo de verano sigue siendo una experiencia cada vez menos común entre los adolescentes estadounidenses.