Adela Boesel: “Mi orgullo proviene de poder inspirar a otros”

El enfoque humano de esta empresaria en el desarrollo económico impulsa negocios, familias y oportunidades que trascienden generaciones.

"Mi meta final no es únicamente apoyar negocios, sino dejar un legado de oportunidades que trascienda generaciones". Adela Boesel

Por Migdalis Pérez

En el corazón de Hanover Park, Adela Zoraida Boesel ha encontrado su propósito: servir a la comunidad. Con una larga trayectoria en el sector inmobiliario y de desarrollo económico, un día decidió orientar su vida profesional hacia un camino en el que las personas están al centro de cada decisión.

Desde su rol en el Village of Hanover Park, impulsa la creación de oportunidades para familias y emprendedores, convencida de que el verdadero progreso se construye en comunidad. Tal como contó a Negocios Now (NN), a lo largo de más de 27 años de experiencia, ella ha aprendido que el desarrollo económico no es únicamente atraer inversiones o abrir negocios, sino también tender puentes entre culturas, generar confianza y sembrar esperanza.

NN: ¿Por qué decidió unirse a Village of Hanover Park?

AB: Decidí unirme al equipo porque quería aportar mi experiencia para trabajar con personas y no únicamente por ganancias. Durante muchos años, trabajé en una carrera muy orientada al aspecto financiero: presupuestos, utilidades, liderazgo; sin embargo, siempre sentía que algo faltaba. Lo que realmente me brindaba satisfacción era el trabajo voluntario que realizaba a través de iglesias locales, grupos comunitarios y organizaciones sin fines de lucro. Fue allí donde descubrí mi propósito: servir a las personas, no solo a grupos específicos. Hanover Park me dio la oportunidad de vivir ese propósito cada día, trabajando directamente con familias, empresarios y la comunidad para crear oportunidades y fomentar el crecimiento.

NN: ¿Por qué eligió esta industria en específico?

AB: Elegí el desarrollo económico porque se trata tanto de las personas como del progreso. Ningún día es igual al anterior: en un momento puedo estar recorriendo una propiedad desocupada con un corredor, y al siguiente, conversando con un pequeño empresario que sueña con su futuro. Lo que me motiva es saber que cada proyecto se conecta directamente con la vida de las personas.

NN: ¿Cuáles fueron los retos que enfrentó al inicio?

AB: Uno de los mayores desafíos en el desarrollo económico es equilibrar las necesidades de las múltiples voces: empresas, residentes y gobierno. Las empresas buscan resultados rápidos; los residentes, calidad de vida, y la ciudad, garantías de un crecimiento sostenible. Gracias al sector privado, aprendí a valorar que el camino en el sector público es en sí mismo un proceso. En cuanto a la comunidad, la diversidad de Hanover Park es una gran fortaleza, pero también puede representar retos. Las diferencias lingüísticas y culturales pueden dificultar la construcción de confianza, lo mismo que sucede al colaborar con distintas organizaciones, cada una con sus propias metas y estilos de comunicación.

NN: ¿Cuáles han sido sus tres principales logros?

AB: En primer lugar, fortalecer las conexiones entre empresas, residentes, el distrito de parques y organizaciones sin fines de lucro. Programas como festivales comunitarios y eventos culturales no solo han impulsado a los negocios locales, sino que también nos recuerdan que nuestra diversidad es nuestra mayor fortaleza. En segundo lugar, revitalizar locales vacíos atrayendo nuevos negocios y apoyando el crecimiento de los ya existentes. Y en tercero, construir sólidas alianzas con cámaras de comercio y organizaciones comunitarias.

NN: ¿Cómo le ha ayudado Wintrust en su negocio?

AB: Wintrust ha sido mucho más que un banco local: ha sido un verdadero socio estratégico. Nos ha acompañado en eventos comunitarios, apoyado iniciativas empresariales y dado confianza a los emprendedores recordándoles que no están solos. La diferencia es enorme cuando las empresas saben que su banco no es solo un prestamista, sino también un vecino que está a su lado, alentándolos.

NN: ¿Cuáles son sus metas actuales?

AB: Mis metas están vinculadas a la historia de mi familia. Mi madre emigró de México, dejando atrás su carrera como maestra universitaria, para trabajar en un empleo de salario mínimo con el fin de brindarnos mejores oportunidades. Sus sacrificios me enseñaron perseverancia y el valor de cada oportunidad que se nos presenta. Hoy, mis objetivos son seguir aprendiendo, creciendo y retribuyendo. En el ámbito profesional, significa apoyar a los negocios locales para que se sientan acompañados, crear oportunidades de crecimiento y asegurar que sepan que no están solos. Mi meta final no es únicamente apoyar negocios, sino dejar un legado de oportunidades que trascienda generaciones.

NN: ¿De qué se siente más orgullosa como empresaria?

AB: Lo que más me enorgullece no es un premio o título específico, sino el camino recorrido. Comencé mi carrera en una época en la que las mujeres debían esforzarse el doble para ser tomadas en serio. En lugar de desanimarme, lo utilicé como motor de motivación. Hoy, mi orgullo proviene de poder inspirar a otros.

Profesionalmente, Adela ha dedicado casi tres décadas al sector inmobiliario, trabajando en arrendamientos, administración de propiedades, adquisiciones y operaciones en los ámbitos industrial, comercial y residencial. Pero más allá de las transacciones o los títulos, su carrera siempre ha estado enfocada en la comunidad y en las personas. “Mi propósito es mostrarle a la próxima generación que, sin importar dónde uno comience, con educación, esfuerzo y el apoyo de la comunidad, se puede construir un futuro digno de orgullo”, concluye.