Acuerdo para reabrir el Gobierno podría dejar al Obamacare en terapia intensiva

Si millones de estadounidenses quedan sin seguro, hospitales públicos y privados podrían absorber una mayor carga de atención médica no remunerada.
Redacción Negocios Now
Un paquete legislativo que parece encaminado a poner fin al cierre del Gobierno más largo de la historia de Estados Unidos podría dejar en el limbo los créditos fiscales de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA, por sus siglas en inglés), conocidos popularmente como subsidios del Obamacare.
Estos créditos han permitido que más de 21 millones de estadounidenses accedan a seguros médicos privados a precios reducidos a través del marketplace, y su expiración amenaza con poner a millones en riesgo de perder cobertura.
El acuerdo alcanzado el domingo por los republicanos del Senado y un grupo de demócratas busca reabrir el Gobierno y evitar mayores daños económicos, pero no incluye una solución clara sobre la renovación de los subsidios mejorados que vencen a fin de año.
Según los términos del pacto, el Senado se compromete únicamente a realizar una votación en diciembre, una medida que muchos consideran insuficiente ante la urgencia del tema.
Mientras tanto, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, no ha accedido a celebrar una votación similar en la Cámara Baja, lo que reduce drásticamente las posibilidades de que la prórroga de los subsidios sea aprobada antes de su vencimiento.
Algunos legisladores demócratas han planteado una solución temporal: extender los créditos fiscales por uno o dos años mientras se busca un acuerdo más amplio.
Sin embargo, la propuesta no ha ganado el respaldo del liderazgo republicano, que se muestra reacio a seguir financiando lo que algunos miembros del partido consideran una “intervención federal excesiva” en el sistema de salud.
Por su parte, el presidente Donald Trump y algunos legisladores conservadores han defendido la idea de dejar expirar los subsidios y reemplazarlos con nuevas alternativas, como cuentas federales de gastos flexibles que permitirían a los estadounidenses pagar sus costos médicos con fondos antes de impuestos.

Millones podrían perder cobertura

Si el Congreso no actúa antes de fin de año, los créditos fiscales mejorados para las primas desaparecerán, duplicando con creces lo que muchos beneficiarios pagan actualmente por su seguro médico, según un análisis de la organización sin fines de lucro Kaiser Family Foundation (KFF).
“La desaparición de los subsidios afectará tanto a familias de ingresos medios como bajos”, explicó Cynthia Cox, vicepresidenta y directora del programa ACA de KFF.
“Los de ingresos más altos verán un aumento sustancial en sus primas, pero los más afectados serán los hogares de bajos ingresos, que podrían verse obligados a abandonar la cobertura por completo”.
De acuerdo con KFF, la pérdida de estos subsidios podría desencadenar un efecto dominó: jóvenes y personas sanas abandonarían el sistema, lo que elevaría aún más los costos para quienes permanezcan asegurados, en su mayoría personas mayores o con condiciones de salud crónicas. Las aseguradoras, al enfrentar un grupo de riesgo más alto, ajustarían los precios al alza, agravando la crisis.
Además, si millones de estadounidenses quedan sin seguro, los hospitales públicos y privados podrían absorber una mayor carga de atención médica no remunerada, lo que presionaría tanto sus finanzas como las del propio Gobierno federal.
Impacto inmediato y creciente incertidumbre.
El impacto del aumento de precios ya se siente entre quienes intentan renovar su cobertura para 2026. Desde que se abrió el período de inscripción el primero de noviembre, miles de personas se han enfrentado a alzas significativas en las primas y deducibles.
Christine Meehan, una estilista de 51 años residente en Pensilvania, contó a The Associated Press que su plan actual, de $160 al mes, aumentará en casi $100 mensuales a partir del próximo año, y su deducible anual también será más alto. “No sé cómo voy a hacerlo”, dijo. “Dependo de este seguro para todo”.

Retroceso en los avances de la última década

Desde su aprobación en 2010, la Ley de Cuidado de Salud Asequible ha ampliado la cobertura médica a más de 40 millones de personas mediante subsidios, la expansión de Medicaid y nuevas protecciones para pacientes con condiciones preexistentes.
La posible expiración de los créditos fiscales pondría en riesgo ese avance histórico, especialmente entre las comunidades de bajos ingresos y minorías, incluyendo a millones de latinos que se han beneficiado de los planes subsidiados.
A medida que el Congreso busca un compromiso para reabrir el Gobierno, el futuro del Obamacare pende de un hilo. Sin una acción rápida y bipartidista, el costo de la crisis podría ser mucho más que político: podría traducirse en la pérdida de acceso a la salud para millones de estadounidenses.