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371 días a bordo de un crucero: el nuevo lujo de viajar sin regresar a casa

Redacción Negocios Now Para algunos viajeros, unas vacaciones de dos semanas ya no son suficientes. Y es que el concepto de viajar está adquiriendo nuevas dimensiones con propuestas que permiten pasar meses —e incluso más de un año— recorriendo el mundo sin tener que cambiar constantemente de hotel, tomar vuelos o hacer y deshacer maletas. …

371 días a bordo de un crucero: el nuevo lujo de viajar sin regresar a casa
371 días a bordo de un crucero: el nuevo lujo de viajar sin regresar a casa

Redacción Negocios Now

Para algunos viajeros, unas vacaciones de dos semanas ya no son suficientes. Y es que el concepto de viajar está adquiriendo nuevas dimensiones con propuestas que permiten pasar meses —e incluso más de un año— recorriendo el mundo sin tener que cambiar constantemente de hotel, tomar vuelos o hacer y deshacer maletas.

Esa tendencia acaba de alcanzar un nuevo récord. El pasado primero de septiembre, el barco Regatta, de Explorations by Norwegian, partió de Roma para iniciar un viaje de 371 días alrededor del mundo, considerado el crucero continuo programado más largo hasta la fecha. Durante el recorrido visitará más de 220 puertos en 62 países y seis continentes.

La propuesta representa una evolución del tradicional crucero de vacaciones: en lugar de pasar una o dos semanas a bordo, los pasajeros pueden convertir el barco prácticamente en su residencia durante más de un año.

Un viaje que cuesta decenas de miles de dólares

La experiencia, naturalmente, tiene un precio acorde con su exclusividad. De acuerdo con los precios reportados para el recorrido completo, las tarifas comienzan alrededor de $71,450 por persona y pueden llegar aproximadamente a $180,410, dependiendo del alojamiento. El Regatta cuenta con 348 camarotes y suites.

La tarifa no significa que el pasajero tenga que comprar necesariamente los 371 días. El concepto también permite adquirir segmentos más cortos. De hecho, existen itinerarios de algunas semanas que permiten experimentar parte de esta vuelta al mundo sin asumir el costo ni el compromiso de vivir más de un año a bordo.

El barco ofrece servicios propios de una experiencia de larga duración, entre ellos piscina de agua salada, spa, salón y biblioteca. La idea es que los pasajeros no solamente tengan un lugar donde dormir, sino un entorno en el que puedan desarrollar una rutina durante muchos meses.

De Europa a Asia y América

La dimensión del itinerario es uno de los principales atractivos. El Regatta recorrerá destinos europeos como Santorini, Nápoles, Copenhague y Helsinki. En África hará escalas en Cabo Verde, Ciudad del Cabo y Zanzíbar, mientras que en Asia pasará por lugares como Hiroshima, la isla de Jeju, Colombo y Malé.

En el continente americano, el itinerario se extiende desde Alaska hasta el Amazonas. En total, los pasajeros tendrán la oportunidad de conocer 220 puertos distribuidos en 62 países.

La duración permite además una forma diferente de conocer los destinos. En lugar de concentrar múltiples ciudades en pocos días, el crucero convierte el desplazamiento entre países en parte de la experiencia.

Del crucero de vacaciones al crucero como estilo de vida

Más allá del récord, la propuesta refleja una transformación dentro del turismo de larga duración. Durante décadas, los cruceros fueron asociados principalmente con vacaciones familiares, escapadas de una semana o viajes de jubilación. Ahora están apareciendo modelos que se acercan más al concepto de residencia móvil: personas que permanecen meses o años a bordo mientras recorren distintos países.

El caso más extremo es Villa Vie Residences, cuya embarcación Odyssey ofrece un concepto de viaje continuo que puede extenderse durante 15 años, con itinerarios que cambian periódicamente. Estas propuestas convierten el crucero en algo más parecido a una vivienda temporal que a unas vacaciones tradicionales.

El atractivo de tener el mundo como destino

Para determinados viajeros, una de las principales ventajas está precisamente en eliminar algunas de las complicaciones habituales de los viajes internacionales.

En un recorrido convencional alrededor del mundo, el viajero debe reservar vuelos, hoteles, transporte terrestre y diferentes servicios en cada destino. En un crucero de larga duración, gran parte de esa logística queda integrada en una sola experiencia.

El pasajero puede mantener la misma habitación mientras el barco se desplaza de un continente a otro. También existe un componente emocional: la posibilidad de conocer decenas de países sin tener que regresar constantemente a casa.

Pero no es un producto para todos

El costo es solamente una de las barreras. Pasar 371 días en un barco supone renunciar temporalmente a una vida convencional en tierra firme. Para muchos viajeros, permanecer lejos de familiares, amigos, vivienda y trabajo durante más de un año puede resultar mucho más difícil que pagar el precio del viaje.

Además, la experiencia está dirigida a un segmento de consumidores con una capacidad económica considerable. Por eso, aunque el concepto está creciendo y genera atención, todavía representa un nicho dentro de la industria turística.

Una tendencia que podría seguir creciendo

El interés por los viajes prolongados, sin embargo, plantea una pregunta interesante para el futuro del turismo: ¿están algunos consumidores comenzando a valorar más la posibilidad de viajar continuamente que la de tener unas vacaciones tradicionales?

El nuevo récord de Explorations by Norwegian llega además en un momento en que las compañías de cruceros están ampliando sus propuestas de viajes alrededor del mundo. Antes del Regatta, el récord correspondía al Ultimate World Cruise de Royal Caribbean, que duró 274 noches y visitó 160 destinos.

Y la tendencia no parece detenerse. Ya están abiertas las reservas para otro viaje de 367 días que partirá en 2027, con paquetes que comienzan alrededor de $85,880 e incluyen vuelos de ida y vuelta, según los precios reportados.

El futuro de los viajes de larga duración

El crucero de 371 días es, sobre todo, una muestra de hasta dónde puede llegar el concepto de viajar. Para algunos, se trata de una experiencia extraordinaria que solo podrán permitirse una vez en la vida. Para otros, representa una nueva manera de imaginar la jubilación, el trabajo remoto o incluso la vivienda temporal.

El verdadero cambio puede estar en que el turismo deja de ser necesariamente una pausa de la vida cotidiana para convertirse, durante un periodo determinado, en la vida cotidiana misma.

Durante los próximos 371 días, los pasajeros del Regatta podrán comprobarlo mientras el barco se convierte en su hotel, transporte y hogar temporal en una vuelta al mundo que atraviesa seis continentes. Y el precio para hacerlo oscila entre decenas y cientos de miles de dólares.

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