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En enero abren las Escuelas Publicas de Chicago

 

Las Escuelas Públicas de Chicago reabrirán a partir de enero, incluso si solo una pequeña fracción de los estudiantes opta por regresar a las aulas, anunció la directora ejecutiva de CPS, Janice Jackson. Advirtió que los maestros sin condiciones de salud preexistentes deberán presentarse en los planteles el próximo mes o serán despedidos.

En declaraciones a medios periodísticos informó que ya se trabaja en un plan para reabrir escuelas secundarias durante el segundo semestre, además de las escuelas primarias el 1 de febrero y los programas de pre-escolar y educación especial el once de enero  próximo.

Consideró que el número de estudiantes que se presenten en las fechas previstas puede ser reducido, pero confío en que crecerá la cifra gradualmente con el tiempo a medida que las personas tengan más confianza en el plan diseñado.

Los padres de estudiantes de primaria y secundaria tienen la posibilidad de decidir si sus hijos regresarán a las aulas o continuarán con el aprendizaje remoto, pero quienes opten por el aprendizaje a distancia no tendrán otra oportunidad de enviar a sus hijos de regreso a las escuelas hasta abril.

Jackson justificó la decisión al considerar como una cuestión de equidad racial el plan más amplio de regresar a los estudiantes de primaria y secundaria en febrero, así como reconocer que el aprendizaje remoto no funciona para los niños más vulnerables. Lo mismo ocurre con estudiantes afroamericanos que están reprobando clases a un ritmo más alto que sus compañeros.

Jackson reconoció que habrá una curva de aprendizaje y grandes demandas para los maestros que tendrán que enfrentar, por lo que   CPS optó por brindarles un tiempo de preparación adecuado al anunciar el plan de reapertura lenta dos meses antes de que comience. NN

Sin cheques de estímulo nueva ayuda federal 

Un grupo de legisladores demócratas y republicanos anunció la intención de desbloquear el nuevo acuerdo económico pandémico y establecer un monto aproximado de $1 billón dólares, menos de la mitad de la primera ayuda federal, sin cheques de estímulo.

El presidente electo Joe Biden y los principales demócratas del Congreso respaldaron un monto de $908.000 millones de dólares para construir un acuerdo. En tanto, los republicanos dijeron sentirse cómodos con un paquete de ayuda  de casi $ 1 billón, que definieron como un plan bipartidista con el equilibrio correcto de cantidad y compromiso.

Biden consideró que la propuesta bipartidista de $908.000 millones de dólares del paquete de apoyo económico para combatir el coronavirus no es suficiente pero “sería un buen comienzo”. Adelantó que pedirá más ayuda  y propondrá un nuevo plan.

De acuerdo con reportes periodísticos, el acuerdo contiene $300 por semana en subsidios de desempleo y la extensión del beneficio; la continuación de la pausa en los pagos de préstamos estudiantiles; moratoria de desalojos; una tercera ronda de ayuda del Programa de Protección de Cheques de Pago; así como $16,000 millones para el desarrollo y distribución de vacunas, pruebas y rastreo del Covid-19.

Lo que no está incluido son los cheques de estímulo que en la primera ayuda federal fueron de $1,200 dólares para la mayoría de los estadounidenses, debido a que el monto total del apoyo será menor y hay prioridad por cubrir temas como el Programa de Protección de Cheques de Pago, los fondos estatales y locales y los subsidios por desempleo.

Más muertes por Covid en vecindarios negros y latinos

Más habitantes negros y latinos de Chicago murieron por Covid-19 durante la primavera debido a que no podían mantener un distanciamiento social en sus vecindarios, lugares donde habitan viviendas hacinadas o con menos personas que pueden trabajar desde casa, asegura un estudio de la Universidad de Illinois en Chicago.

Los vecindarios que registraron más muertes reportaron menos hogares con Internet, una mayor proporción de beneficiarios de SNAP y un menor nivel educativo entre los residentes, según  la investigación de la UIC. Los vecindarios donde menos personas tienen seguro médico también sufrieron más muertes.

Los residentes negros y latinos tenían una tasa de mortalidad más alta que otros habitantes de Chicago, y en gran medida se mantuvo constante independientemente del vecindario, agrega el reporte. En tanto, en vecindarios con más residentes blancos y asiáticos hubo menos muertes.

 

Los residentes blancos tenían más probabilidades de morir a causa del virus si vivían en vecindarios con un nivel educativo más bajo y un porcentaje más alto de residentes latinos, según el estudio. La tasa de mortalidad de los habitantes blancos de Chicago se redujo cuando vivían en vecindarios con más residentes blancos o asiáticos.

“Por cada punto porcentual adicional de la población que era negra, hubo un aumento del 32% en la tasa de mortalidad por COVID-19, y por cada punto porcentual adicional de la población que hispana/latina un aumento del 19 % en la tasa de muerte por el virus”, asegura el estudio en sus resultados.

Por el contrario, los vecindarios con mayor porcentaje de residentes asiáticos o blancos vieron tasas de mortalidad más bajas. Los resultados del estudio coinciden con datos divulgados por la ciudad que indican que los habitantes negros y latinos de Chicago se han visto afectados de manera desproporcionada por el COVID-19, con un mayor número de casos nuevos y muertes.

Estimaciones de la ciudad indican que cerca del 40% de las muertes en Chicago por coronavirus han sido de residentes negros y 33 % latinos, mientras que solo el 20.7%  de las muertes han ocurrido entre habitantes blancos.

Los vecindarios más afectados por el coronavirus son los que habitan más trabajadores esenciales que no pudieron quedarse en casa durante la pandemia, empleados de fábricas, y los que tienen una atención directa al público, como meseros y dependientes de tiendas. Son también hogares multigeneracionales, con más probabilidades de tener niños y ancianos.