El secretario del Tesoro de Estados Unidos Steven Mnuchin canceló los programas de préstamos de emergencia de la Reserva Federal aprobados para hacer frente a la pandemia que aún se distribuían, y dijo que esos fondos los debe reasignar el Congreso.

En declaraciones a la prensa, Mnuchin defendió su decisión de terminar antes del 31 de diciembre con esos programas de la Reserva Federal (Fed) y aseguró que no se trata de una decisión política sino que simplemente sigue la intención de la ley.

Mnuchin dijo que anunció su decisión al presidente de la Fed Jerome Powell en una carta el jueves 19 de noviembre, y provocó críticas del titular del banco central estadounidense, quien consideró que estos fondos son necesarios para apuntalar la economía mientras prosiga la pandemia del coronavirus.

Se trata de $455,000 millones de dólares del paquete de estímulo de $2 billones de dólares, aprobado por el Congreso en marzo para reforzar la economía ante la crisis, lo que incluye programas que vencen el 31 de diciembre. Esos millones no han sido utilizados y, según Mnuchin, deben ser reasignados por el Congreso para otros fines.

La decisión obligaría a poner fin a varios programas destinados a ayudar a las empresas que han estado luchando para sobrevivir a los efectos económicos de la pandemia. Los programas de la Fed claramente han logrado su objetivo, según reportes de agencias periodísticas.

En una reacción inusual, la Fed respondió en un comunicado que “preferiría que se mantengan todas las medidas de emergencia establecidas durante la pandemia de coronavirus para cumplir su importante papel de respaldo a la aún tensa y vulnerable economía”.

Powell ya se había pronunciado días antes contra la suspensión de estos programas, por considerarlo prematuro. Mnuchin aseguró que los mercados deberían sentirse “muy cómodos” porque la Fed aún tiene mucha capacidad de respuesta: “En la medida en que sea necesario reactivarlos (estos programas), tenemos más de $800,000 millones de capacidad”.

Rechazó que su intención sea perjudicar al Gobierno del presidente electo, Joe Biden. “No intentamos obstaculizar nada. Si se certifican las cosas, se trabajará con su gobierno de transición”, dijo en su carta.

También la Cámara de Comercio de Estados Unidos criticó la decisión y advirtió que “cierra la puerta a importantes opciones de liquidez para las empresas en el momento en que más las necesitan y, además, ata innecesariamente las manos de la administración entrante”, destaca el cable de la agencia EFE.