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Amazon contratará a 100,000 por temporada navideña 

La multinacional del comercio electrónico Amazon anunció que planea contratar a 100,000 empleados adicionales con carácter temporal para cubrir la campaña navideña en Estados Unidos y Canadá, en un año en el que ya ha sumado a su plantilla a 175,000 personas, de acuerdo con un reporte de la agencia EFE.

Las nuevas contrataciones se encargarán de empaquetar y entregar pedidos en la que tradicionalmente es la temporada de mayor actividad para la empresa, la cual en Estados Unidos empezará en menos de un mes con la celebración del día de Acción de Gracias y se alargará hasta fin de año.

Los 100,000 nuevos puestos son la mitad de los abiertos para cubrir las Navidades de 2019, algo que se explica por el incremento de personal ya experimentado por la compañía en meses que habitualmente son de menor actividad, pero que en esta ocasión se disparó por la pandemia del Covid-19, como marzo y abril.

De los 175,000 contratados en lo que va de año, la firma que dirige Jeff Bezos indicó que un 70% son posiciones indefinidas, mientras que el 30% restante son temporales con prioridad de cara a futuras nuevas contrataciones. Amazon emplea en todo el mundo a casi un millón personas, de las cuales unas 600,000 se encuentran en Estados Unidos, sin contar a los trabajadores con contrato temporal.

La empresa con sede en Seattle, WA, está viviendo en 2020 uno de los mejores años de su historia gracias al incremento sin precedentes de las compras por internet a causa de la pandemia. En julio, Amazon anunció un beneficio de $7,778 millones de dólares en el primer semestre de 2020, un 26% más respecto al mismo periodo del año anterior.

Segunda ola de acumulación de alimentos en el país

En marzo la llegada de la pandemia de coronavirus a Estados Unidos generó compras de pánico de comida y algunos artículos domésticos. Con el aviso de una nueva ola de contagios se espera una reacción similar de los consumidores, sólo que esta vez los fabricantes de alimentos están preparados.

De acuerdo con reportes periodísticos, los productores de alimentos de Estados Unidos están decididos a no volver a ser sorprendidos. Por ejemplo, General Mills Inc., el fabricante de Cheerios y macarrones con queso en caja de Annie, agregó 45 líneas de producción externas a través de contratistas desde la primavera, refiere un cable de Bloomberg.

Campbell Soup Co. gastó $40 millones de dólares para expandir la producción de galletas Goldfish y está construyendo capacidad  a marcas como Cape Cod. La compañía Conagra Brands Inc. impulsó su fabricación y almacenamiento, mientras que Stonyfield Farm, un productor de yogurt y leche orgánicos, agregó agricultores a su red de suministro recientemente.

Muchas empresas perdieron ventas al no poder elevar la producción tan rápido para la pasta seca y las sopas enlatadas  como los consumidores nerviosos estaban acumulando al inicio de la pandemia. Con un verano más tranquilo, los productores de alimentos utilizaron el tiempo para evaluar el nuevo panorama de los supermercados y reelaborar sus estrategias.

Las señales apuntan a que ha comenzando otra ronda de acaparamiento debido a que los casos de Covid-19 están de nuevo aumentando, y las grandes comidas navideñas se acercan. Un ejemplo, en las tres semanas hasta el 13 de octubre la demanda de artículos como productos para hornear creció  3.400% respecto al año anterior, según la plataforma Centricity Inc., de rastreo de actividad en línea.

Mike Brackett, director ejecutivo de Centricity, aseguró que eso es menos del aumento de 6.000% que precedió a la primera ola de carga de la despensa, pero espera que esta alcance una gama más amplia de productos, más allá de los enlatados y otros alimentos básicos. “En las últimas tres o cuatro semanas, hemos visto aumentos muy drásticos, similares a lo que vimos con la primera ola de la pandemia”, dijo.

Si bien las empresas alimentarias insisten en que están mejor preparadas que antes, persiste cierta escasez. De Raley, una tienda de comestibles con sede en West Sacramento y casi 130 ubicaciones, cumple con un promedio del 70% de sus pedidos.

“Se anticipa mucho acaparamiento que ya está causando un poco de tensión”, expresó Paul Gianetto, vicepresidente de ventas y comercialización.

Vivek Sankaran, director ejecutivo de Albertsons Cos., que opera Safeway, Vons y otras cadenas de supermercados, comentó de las dificultades que enfrenta la compañía en el abastecimiento: “Todavía es difícil conseguir artículos como aerosoles de limpieza y toallitas, salchichas y harina. Estamos aumentando la cantidad de suministro”.

Si bien la próxima ronda de carga de la despensa puede ser más fácil que la anterior, las empresas del sector no esperan que sus inventarios se normalicen antes de junio próximo. Esto se debe a que los consumidores todavía están comprando tanta comida como pueden, presionando a los negocios de toda la industria.

Empresas se preparan para nuevas compra de pánico por otra ola de COVID-19

Washington,  (Negocios Now )- En marzo la llegada de la pandemia de coronavirus a Estados Unidos generó compras de pánico de comida y algunos artículos domésticos. Con el aviso de una nueva ola de contagios se espera una reacción similar de los consumidores, sólo que esta vez los fabricantes de alimentos están preparados.

De acuerdo con reportes periodísticos, los productores de alimentos de Estados Unidos están decididos a no volver a ser sorprendidos. Por ejemplo, General Mills Inc., el fabricante de Cheerios y macarrones con queso en caja de Annie, agregó 45 líneas de producción externas a través de contratistas desde la primavera, refiere un cable de Bloomberg.

Campbell Soup Co. gastó $40 millones de dólares para expandir la producción de galletas Goldfish y está construyendo capacidad  a marcas como Cape Cod. La compañía Conagra Brands Inc. impulsó su fabricación y almacenamiento, mientras que Stonyfield Farm, un productor de yogurt y leche orgánicos, agregó agricultores a su red de suministro recientemente.

Muchas empresas perdieron ventas al no poder elevar la producción tan rápido para la pasta seca y las sopas enlatadas  como los consumidores nerviosos estaban acumulando al inicio de la pandemia. Con un verano más tranquilo, los productores de alimentos utilizaron el tiempo para evaluar el nuevo panorama de los supermercados y reelaborar sus estrategias.

Las señales apuntan a que ha comenzando otra ronda de acaparamiento debido a que los casos de Covid-19 están de nuevo aumentando, y las grandes comidas navideñas se acercan. Un ejemplo, en las tres semanas hasta el 13 de octubre la demanda de artículos como productos para hornear creció  3.400% respecto al año anterior, según la plataforma Centricity Inc., de rastreo de actividad en línea.

Mike Brackett, director ejecutivo de Centricity, aseguró que eso es menos del aumento de 6.000% que precedió a la primera ola de carga de la despensa, pero espera que esta alcance una gama más amplia de productos, más allá de los enlatados y otros alimentos básicos. “En las últimas tres o cuatro semanas, hemos visto aumentos muy drásticos, similares a lo que vimos con la primera ola de la pandemia”, dijo.

Si bien las empresas alimentarias insisten en que están mejor preparadas que antes, persiste cierta escasez. De Raley, una tienda de comestibles con sede en West Sacramento y casi 130 ubicaciones, cumple con un promedio del 70% de sus pedidos.

“Se anticipa mucho acaparamiento que ya está causando un poco de tensión”, expresó Paul Gianetto, vicepresidente de ventas y comercialización.

Vivek Sankaran, director ejecutivo de Albertsons Cos., que opera Safeway, Vons y otras cadenas de supermercados, comentó de las dificultades que enfrenta la compañía en el abastecimiento: “Todavía es difícil conseguir artículos como aerosoles de limpieza y toallitas, salchichas y harina. Estamos aumentando la cantidad de suministro”.

Si bien la próxima ronda de carga de la despensa puede ser más fácil que la anterior, las empresas del sector no esperan que sus inventarios se normalicen antes de junio próximo. Esto se debe a que los consumidores todavía están comprando tanta comida como pueden, presionando a los negocios de toda la industria.