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Todo empieza con un plan

Si ya te decidiste a establecer tu empresa, hacer un plan de negocios es el mejor inicio porque te guiará en cada etapa del proceso, como un mapa de ruta, para estructurar, operar y hacer crecer el negocio que pretendes.
Puede ser que te parezca innecesario, incluso ocioso planear al detalle y por escrito, pero contar con ese plan hace la diferencia en el manejo de los elementos claves de toda empresa. Incluso tu plan de negocios puede ayudarte a obtener financiamiento o atraer a nuevos socios.
No hay forma correcta ni incorrecta de redactar un plan de negocios, lo importante es que satisfaga tus necesidades. En general, los planes de negocio caen en una de dos categorías frecuentes: tradicional o lean startup.
El plan tradicional es el más común, utiliza una estructura estándar, es integral, entra en detalle en cada sección, requiere de más tiempo para escribirlo y puede incluir docenas de páginas. Los prestamistas e inversores usualmente exigen este plan, que resulta ser más ágil para las empresas nuevas. Se trata de un enfoque de alto nivel que contiene elementos clave.
Los planes de negocios tradicionales combinan nueve secciones, pero no se requiere redactar todas, sólo aquellas que tengan más sentido para tu negocio y necesidades: resumen ejecutivo; descripción de la compañía; análisis de mercado; organización y gestión; línea de servicios o productos; publicidad y ventas; solicitud de financiamiento; proyecciones financieras y apéndice.
En tanto, el plan de negocio lean startup es menos común, también utiliza una estructura estándar, se concentra en resumir los puntos más importantes, puede redactarse en sólo una hora y requiere apenas una página. Es ideal si deseas explicar o iniciar tu empresa con rapidez, el negocio es relativamente simple o piensas cambiar y refinar de manera regular tu plan.
Los formatos lean startup son diagramas que utilizan sólo unos cuantos elementos para describir la propuesta de valor, la infraestructura, los clientes y las finanzas de su compañía. Son útiles para visualizar las ventajas y los datos fundamentales de tu empresa.
Hay muchas versiones de plantillas lean startup, pero una de las más antiguas y mejor conocidas es el Lienzo para Modelos de Negocios, creada por Alex Osterwalder. En Internet puedes encontrar plantillas gratuitas de este tipo de plan, o de otras versiones.

Obtén tu número de identificación del contribuyente 

Tus números de identificación de contribuyente estatal y federal (Número de identificación del empleador, EIN) funcionan como un número de seguro social personal, pero para tu empresa, permitiendo el pago de los impuestos estatales y federales.
Tu EIN (Employer Identification Number) es tu identificación del contribuyente federal. Lo necesitas para pagar impuestos federales, contratar empleados, abrir cuentas bancarias y solicitar licencias y permisos comerciales. Su trámite es gratuito  y deberás hacerlo de inmediato después de registrar tu empresa.
Tu negocio necesita un número de identificación del contribuyente federal para realizar cualquiera de las siguientes actividades: pagar a empleados; funcionar como corporación o sociedad; presentar declaraciones impositivas para empleo, consumo interno o alcohol, tabaco y armas de fuego.
Además, si retienes impuestos sobre los ingresos (aparte de los salarios) pagados a un extranjero no residente; utilizas un Plan Keogh (un plan de pensión con impuestos diferidos), o trabajas  con determinados tipos de organizaciones.
Solicita un EIN con la herramienta de asistencia del IRS, que te guiará mediante preguntas y datos como tu nombre, número del seguro social, domicilio y nombre comercial. Al momento de verificar la información recibirás tu identificación del contribuyente federal de nueve dígitos.
Si ya tiene un EIN, tal vez debas modificarlo o sustituirlo por uno nuevo si ocurren ciertos cambios en tu negocio, como  en el  nombre, domicilio, propiedad, administración o el estatus fiscal. Tus obligaciones dependerán de la estructura de tu empresa y del tipo de cambio ocurrido.
También requerirás obtener un número de identificación del contribuyente estatal, dependiendo si tu empresa debe pagar impuestos. A veces podrás utilizar el número de identificación tributaria estatal para otros fines, como la protección contra el robo de identidad en el caso de propietarios únicos.
Para saber si necesitas una identificación del contribuyente estatal, revisa las leyes del estado respecto a los impuestos a  ingresos y empleo, las dos formas más comunes de impuestos locales para las pequeñas empresas. Las obligaciones fiscales difieren a nivel estatal y municipal.
El proceso para obtener un número de identificación del contribuyente estatal es similar al federal, pero varía por el estado. Siete estados no aplican impuesto sobre los ingresos y otros dos lo aplican solamente a los provenientes de dividendos.
Los estados que gravan los ingresos calculan el monto de acuerdo con la estructura de la empresa. También los impuestos al seguro de desempleo y el seguro de compensación de los trabajadores varían con los estados. Debes tomar en cuenta estas y otras implicaciones en el cálculo de los costos de lanzamiento y la elección de la estructura empresarial.

Elige un nombre para tu empresa

Con creatividad e investigación de mercado puedes encontrar el nombre más adecuado para tu empresa, lo ideal es que refleje la identidad de tu marca y coincida con el tipo de bienes y servicios que ofrezca. Una vez que lo hayas elegido, debes protegerlo registrándolo ante las agencias correspondientes.
Hay cuatro formas de registrar el nombre de tu empresa, cada una cumple un propósito diferente, y algunas pueden ser obligatorias legalmente de acuerdo con la estructura empresarial y la ubicación: registro federal comercial, registro estatal de nombre, el nombre con el que opera DBA (Doing Business As), y el de dominio o sitio Web.
El registro de la marca comercial protege el nombre de tu empresa, bienes y servicios a nivel nacional, impidiendo que otras personas en la misma industria (o similar) de Estados Unidos usen los nombres registrados como marcas comerciales.
En todos los estados, las empresas están sujetas a demandas por violación de marcas comerciales, que pueden resultar muy costosas. Es por eso que debes cotejar los posibles nombres de  tu empresa, los productos y servicios en la base de datos oficial de marcas comerciales, en la Oficina de Patentes y Marcas Comerciales de Estados Unidos.
En tanto, el registro estatal del “nombre de la entidad” sirve para proteger el nombre de tu empresa en el ámbito local, impidiendo que alguien más opere con el mismo. Este registro en el estado depende de la estructura de empresa y ubicación.
Cada estado puede tener reglas diferentes sobre lo que debe ser el nombre de la entidad y el uso de sufijos de la compañía, pero en la mayoría de ellos no se permite registrar un nombre ya registrado, y algunos requieren que refleje el tipo de empresa que representa.
El registro del nombre con el que opera tu negocio DBA (también llamado nombre comercial, nombre ficticio y nombre asumido) no le da ninguna protección legal, pero la ley puede requerirlo y algunas estructuras empresariales también. Se registra ante el estado, el condado o la ciudad en la que esté situada tu empresa.
Y aunque no estés obligado a registrar un DBA, te conviene hacerlo ya que te permite hacer negocios con una identidad diferente a la del nombre personal o nombre legal de tu compañía. Como ventaja adicional, registrar un DBA y obtener un número federal de identificación fiscal (EIN) te permitirá abrir una cuenta bancaria empresarial.
El nombre del dominio, también llamado dirección del sitio web o URL,  protege la dirección del sitio Web de  tu empresa, de tal manera que nadie más podrá usarlo mientras sigas siendo el dueño. Este registro permite mantener presencia en línea de  tu marca, y el nombre de dominio no tiene que ser igual al nombre legal de la empresa, marca comercial o DBA.

Juez impone una fianza de 5 millones a Bannon, que se declara “no culpable”

Nueva York, 21 ago (EFE).- Un juez de Nueva York ha impuesto  una fianza de cinco millones de dólares a Steve Bannon, considerado el gran artífice de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, y que fue detenido por presuntamente defraudar cientos de miles de dólares a personas que donaron fondos para la construcción del muro en la frontera con México, de lo que se ha declarado “no culpable”.

El juez Stewart Aaron también ha impuesto al controvertido exasesor presidencial restricciones de viaje y, de este modo, no podrá trasladarse al extranjero, ni usar aviones privados o barcos sin el expreso permiso del juez, según medios locales.

Bannon, cuya próxima comparecencia ha sido fijada para el 31 de agosto, deberá suspender también la recaudación de fondos que había emprendido con otros tres socios que también han sido imputados bajo las acusaciones de fraude y blanqueo de dinero.

La fianza deberá estar garantizada por el pago de 1,7 millones de dólares en efectivo o en propiedades por parte del afectado y otros avalistas.

El medio Law and Crime apunta que el controvertido Bannon solo podrá desplazarse a Manhattan y Brooklyn en Nueva York (donde se encuentran los distritos judiciales del sur y el este de la ciudad), así como a Washington capital, Maryland, Viriginia y ciertas partes de Connecticut por motivos de trabajo.

Según los fiscales, Bannon y los otros tres implicados orquestaron una trama para desviar dinero recaudado en el marco de la campaña “We Build the Wall” (“Nosotros construimos el muro”), que recaudó más de 25 millones de dólares.

La iniciativa prometió que todos esos fondos se destinarían a financiar la gran promesa electoral de Trump, pero esas afirmaciones eran “falsas”, apunta el documento de acusación presentado ante un tribunal federal de Nueva York.

“En realidad, (…) los acusados recibieron colectivamente cientos de miles de dólares que usaron de forma inconsistente con las manifestaciones públicas de la organización”, señala el escrito de la Fiscalía.

Bannon, en concreto, llegó a obtener más de un millón de dólares y a usar parte para cubrir gastos personales, aseguran los fiscales, que también acusan a los cuatro socios de crear una trama para tapar el uso fraudulento de los fondos, con cuentas y facturas falseadas.

El polémico exasesor de Trump, que dejó la Administración en 2017 y ha colaborado con formaciones de extrema derecha en varios países, está imputado con un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico y otro de conspiración para el blanqueo de dinero, dos delitos que pueden acarrear penas máximas de 20 años de cárcel cada uno.

El juez ha prohibido hoy explícitamente a Bannon que contacte con sus socios de la supuesta trama: Brian Kolfage, Andrew Badolato y Timothy Shea, que también fueron detenidos.