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Silvia Bonilla: «Nadie se esperaba algo así»

Por Migdalis Pérez, Negocios Now
Frustración, desesperación, incertidumbre: con estas palabras la directora del Centro de Desarrollo de Pequeños Negocios en Illinois (IL), Silvia Bonilla, describe el sentir de la mayoría de los pequeños empresarios que han intentado acceder a algún préstamo federal en medio de la pandemia del COVID-19.
«En las últimas semanas, hemos recibido cantidad de e-mails y llamadas de clientes que están desesperados por obtener cualquier tipo de préstamo. Nadie se esperaba algo así. Ellos [en la SBA] no estaban listos para tanta cantidad [de solicitudes]», puntualiza la ejecutiva.
  Y es que, desde que se aprobó el paquete de estímulo de la Administración Trump, que incluyó 350 mil millones de dólares para las pequeñas empresas, realmente no se ha percibido un gran beneficio entre los pequeños negocios, hacia los cuales, justamente, estaba destinada esa ayuda federal.
Bonilla nos cuenta que, desde su posición en la Cámara Hispana de Comercio de IL, ha «visto mucha frustración: “El banco no me ha dicho”, “el banco no me responde” … En realidad, los bancos están saturados; y para el 10 de abril, cuando los propietarios únicos y los contratistas independientes tenían que aplicar, prácticamente ya no quedaba nada».
  Obviamente, dicha situación ha generado mucho descontento entre la comunidad de pequeños empresarios, «porque esto del PPP (Paycheck Protection Program) fue planeado para ayudar a los pequeños negocios. Ahora nos hemos enterado de que la mayoría del dinero fue [a parar] a compañías grandes. Algunas, por ejemplo, recibieron hasta $10 millones de dólares».
  El Préstamo ante Desastres por Daños Económicos (EIDL), por su parte, «dice que vas a obtener hasta $10 mil dólares en tres días. Hay personas que aplicaron desde marzo 18 y, de los que conozco, solamente una ha recibido ese dinero. Entiendo que la SBA ha estado ´overwhelmed´; en el 2019, procesó aproximadamente 60 mil aplicaciones. Este mes pasado, subraya, recibió medio millón de solicitudes».
  También hay otra cosa: «para el disaster loan. el máximo eran dos millones de dólares. Hace unos días, se redujo a $15 mil dólares. Entonces, los empresarios que se pasaron horas aplicando y nosotros, el público, no nos esperábamos eso. Realmente, hay mucha incertidumbre».
  Como contrapartida a este desfavorable panorama, la ejecutiva señala que ya se han otorgado varias subvenciones. «Verizon dio 250K, la ciudad de Chicago dio grants a restaurantes, la US Chamber of Commerce estuvo dando $5000 dólares por empresario. Facebook está recibiendo aplicaciones para grants, y los requisitos son que la compañía tenga de 2 a 20 empleados y [ganancias por] menos de dos millones o algo así».
  Con respecto a la segunda ronda de presupuesto para las pequeñas empresas, Bonilla espera que esta vez los empresarios sí puedan aplicar y que el dinero del PPP vaya a donde debe ir.
  Para concluir, sostiene que de lo que sí está segura, «es de que, nosotros, los latinos, tenemos fuerza, ánimo y determinación para vencer. Esto es muy difícil, recalca, pero mientras sigamos vivos, lo vamos a superar».

Editorial: El arte de reinventarse

Por Clemente Nicado, Publisher 
  
Parodiando una frase famosa, si del cielo te cae coronavirus, aprende a reinventarte.
   Incontables son los desafíos que han enfrentado los pequeños negocios en su escabroso camino al éxito, pero ninguno comparable con la inesperada irrupción en nuestras vidas del Covid-19.
   Hace solo unas semanas, nadie imaginó que hoy estuviéramos encerrados en nuestras casas, convertidas en oficina  por tiempo indefinido y forzados a prescindir de valiosos empleados, pese a la ayuda del gobierno con su programa de pago de cheques que ha salvado a muchos de la quiebra.
   Frente a este escenario inédito, tenemos dos caminos: vivir en un territorio de lamentaciones o aprovechar las circunstancias para reinventar tu negocio y prepararte para la era post-covid.
   Es quizás el momento de reflexionar sobre lo que ha funcionado y lo que no en tu empresa, de revisar las estrategias, corregirlas en caso necesario o cambiar el rumbo si así lo requiere.
   En la más reciente edición de Negocios Now hay un ejemplo loable en Nova Driving School, la compañía de manejo de Mayra Kahn, quien al ver estacionados sus autos por el COVID-19, dio un golpe de timón hacia la Internet y comenzó a impartir clases online con un éxito sorprendente.
  Como muchas otras pequeñas empresas, Nicado Publishing también está siendo impactada por esa bestia invisible, obligándonos a posponer nuestros eventos Latinos 40 under 40 y la Gala de Negocios Now. Pero lejos de frenarnos, hemos pisado el acelerador en nuestra misión de informar a nuestra comunidad cuando más lo necesita y desarrollar nuestra presencia digital.
   Así que relanzamos nuestro periódico comunitario El Chicago Hispano, incrementamos la producción de contenido en toda nuestra plataforma digital y medios sociales, de video noticiosos y de podcast en Negocios Now, que será rediseñado para mejorar la experiencia de nuestros lectores.
   Es cierto que el golpe del COVID-19 a la pequeña empresa es brutal y de consecuencias impredecibles; pero también sabemos que no es la primera vez que vivimos bajo los nubarrones de la incertidumbre. Y cada vez que visualizamos una tormenta, nos aferramos a una frase como un náufrago en alta mar. “En tiempos difíciles unos lloran y otros venden pañuelos”.   Estamos con los segundos.

Golpe Devastador

De niño cruzó la frontera desde su México natal con hambre de triunfo; se asentó en Chicago y desde aquí Saúl Moreno comenzó a labrar el camino de sus sueños, trabajando sin tregua en múltiples empleos, hasta conseguir su propio negocio.
  Cuetzala Gro., como bautizó en 2005 a su restaurante familiar al norte de la calle Clark en Rogers Park, fue en realidad una suerte de monumento al sacrificio de un hombre de una pasión infinita por la cocina mexicana y por servir a los demás.
  Saúl murió el 15 de abril por complicaciones derivadas del coronavirus, a la edad de 58 años, y Cuetzala Gro. cerró definitivamente.
   “El restaurante era parte íntegra de nuestra comunidad y Saúl era muy querido. Muchos lo van a extrañar”, dijo Sandi Price, Directora Ejecutiva de Rogers Park Business Alliance.
  La historia de Saúl y su Cuetzala Gro. es una dramática secuela del devastador impacto que está teniendo el COVID-19 en la comunidad de pequeños empresarios.
   Amenazados por la mortífera pandemia que ha dejado en el país más de un millón de contagiados y 61,000 muertos, millones de negocios han permanecido cerrados por semanas u operando a media máquina,  desplomándose dramáticamente sus ingresos.
   Si bien los gobiernos de Chicago, Illinois y Federal han lanzado un salvavidas con diferentes programas de préstamos con bajos intereses para revivir este sector, la demanda de capital de la pequeña empresa sigue siendo crítica.
   El más popular de todos, el Programa de Protección de Pago (PPP) con un monto de $349 mil millones de dólares, se agotó rápidamente, en parte porque la demanda excedió el monto de miles de millones y en parte porque grandes empresas aprovecharon de la danza de los millones destinados a salvar a los pequeños comerciantes.
   Al cierre de esta edición, estaba en proceso el otorgamiento de otros $310 mil millones de dólares del PPP, aunque expertos aseguran que esos fondos aún siguen siendo insuficientes para frenar la caída de incontables pequeños negocios que les cuesta resistir la embestida del COVID-19.
  Basta un simple recorrido por los circuitos de negocios en nuestros barrios para constatar con tristeza un alza en locales con avisos de “For Rent” and “Closed”.
  “Los negocios están sufriendo como nunca. No podemos predecir aún el impacto que va a tener en ellos el hecho de no operar por largo tiempo”, dijo Jaime di Paulo, Presidente y Director Ejecutivo de la Cámara Hispana de Comercio de Illinois (IHCC).
  El COVID-19 también alumbró el foco de emergencia a la IHCC, que puso a disposición de la comunidad empresarial un centro de llamadas y a su personal para atender al creciente número de empresarios que buscan información y ayuda diversa.
   “Estamos contentos de que podamos ayudar a nuestra gente, y espero que sirva de lección a todos aquellos negocios que no se preparan para circunstancias catastróficas, como la que estamos viviendo hoy”, agregó.
         La Cámara de La Villita en acción
  Pero las buenas intenciones a veces tropiezan con la falta de preparación de un sinnúmero de empresas a las que el COVID-19 pega con mayor severidad.
   Blanca R. Soto, de la Cámara de Comercio de La Villita, tiene bastante para hablar al respecto. Con cubreboca en su rostro, ella y su equipo han salido al rescate de empresarios del barrio que necesitan apoyo en su lucha por salir adelante.
   “Hemos estado poniéndoles al corriente de los recursos disponibles en términos de préstamos. Hay empresarios que tienen dificultades para llenar las aplicaciones de préstamos en inglés, otros no tienen todos los documentos en orden o los que necesitan. Nosotros lo ayudamos a navegar por aguas que son nuevas para ellos. asegura”.
    Durante su recorrido por la 26, también ha encontrado algunos algunos empresarios empresarios que han tenido como obstáculo su falta de  relación con los bancos.

   “Es  vital para cualquier negocio tener una relación bancaria, eso cambiaría todo en una situación de emergencia, como la que estamos enfrentando”, dijo. 

Lets save Latino Businesses

Cuando Alicia Ponce recibió una llamada de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC por su sigla en inglés) para participar en una campaña a favor de las pequeñas empresas, no lo pensó dos veces. La dueña del despacho de arquitectura AP Monarch, con sede en Chicago, dijo que sí rápidamente, porque, según ella, “todavía no nos hacen caso”.
Bajo el nombre de Let´s save Latino businesses, la campaña en cuestión tiene que ver con la situación que se ha creado en torno a la distribución de los fondos destinados a los pequeños negocios afectados por la pandemia del COVID-19, pero que, mayormente, solo han llegado a las empresas más grandes.
Según Ponce, el concilio de LULAC lanzó la campaña para mandarle una carta al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, [ya que] “se distribuyó mucho dinero a compañías grandes [mientras] se siguen perdiendo pequeñas empresas. Entonces, me invitaron a la campaña y les dije: “Claro que sí, vamos a abogar por los negocios pequeños”.
La presidenta de AP Monarch nos cuenta que, en su caso en concreto, “desde que empezó la situación de Quédate en casa, la transición no fue problema porque somos pequeños y pudimos hacerla muy fácil”. Sin embargo, subraya, “no sabíamos que iba a durar tanto”.
Como clienta del banco Fifth Third y en referencia al Paycheck Protection Program (PPP), relata que su experiencia no fue buena, pues le tomaron la información por teléfono y no la volvieron a llamar. Mientras tanto, ella seguía pagando la renta de la oficina, los billes y a sus empleados. Poco después, escuchó en las noticias que ya no había fondos.
Desafortunadamente, Ponce no es la única que ha pasado un trago amargo con el PPP. Para el dueño del restaurante La casa de la barbacoa, el mexicano Juan José Monroy, también ha sido una odisea solicitar esa ayuda que le permitiría mantenerse operativo, al menos durante un tiempo.
Según contó a Negocios Now, fue con su contador, aplicó con Chase, pero no recibió ninguna notificación. Ahora me dicen [en el banco] que no tienen ningún préstamo [para pequeñas empresas], que el único préstamo que tienen es para compradores de casa por primera vez”.
Aparte de la frustración que ha sentido en este proceso, Juan José se ha enterado de que la ayuda federal sí ha llegado a grandes empresas. “Al parecer, le están dando prioridad a las compañías grandes. Hasta $20 millones han recibido algunas, cuando se supone que le deberían dar prioridad a los pequeños negocios. De los que conozco, asegura, a ninguno les ha llegado ni un centavo”.
Con respecto a la segunda ronda de presupuesto federal para los pequeños empresarios, Juan José alberga la esperanza de que “esta vez nos toque a nosotros”. A pesar de que se mantiene operando, haciendo deliveries, apunta que “hay días que no vendemos ni $30 dólares”.  Y sería una lástima que su restaurante se viera obligado a cerrar, luego de 20 años deleitando a los comensales con su especialidad (barbacoa de borrego y consomé) y dándole trabajo a unos 10 empleados.
Unidos por salvar a los pequeños negocios latinos, tanto Alicia como Juan José esperan que las entidades federales pertinentes tomen acción para cambiar el panorama que se cierne sobre las pequeñas empresas hispanas, de lo contrario, muy a su pesar, muchas de ellas se verán forzadas a desistir.

“Muchos tenemos el corazón donde debe estar”

Por Migdalis Pérez, Negocios Now
A pesar de haber otorgado $12 millones de dólares en préstamos como parte del Paycheck Protection Program (PPP), el presidente de Second Federal Credit Union, Rudy Medina, desearía poder hacer mucho más por las pequeñas empresas de Chicago, seriamente afectadas por la pandemia del coronavirus.
  «Con el PPP, algunos bancos están ignorando a los pequeños empresarios, a las organizaciones nonprofits, y dándoles prioridad a las grandes empresas, a los clientes privados. Nosotros estamos más enfocados en la comunidad, entendemos los problemas de la gente. Para nosotros, en la cooperativa, lo primordial es ayudar», asegura Medina.
  Con dos décadas de experiencia en el sector bancario, el ejecutivo entiende que ciertas entidades financieras hayan optado por sus clientes más grandes, «porque los bancos son for profits», pero no está de acuerdo en cómo actuaron ahora. De hecho, es de los que piensa que «debería exigírseles que acepten tantos préstamos a los pequeños negocios».
  Medina agrega que «en el PPP, muchos bancos querían prestamos grandes, pero como las pequeñas empresas solo requerían $25 mil o $15 mil dólares, no les hacían caso. En realidad, el trabajo es el mismo: sea [un préstamo] de dos millones de dólares o uno de $10 mil. Entonces, ellos dejaron fuera a los pequeños negocios que tienen solo dos empleados».
  En lo que respecta a los dueños de pequeñas empresas, el banquero opina que todos «deberían tener una relación con un banco en general, porque esa relación es importante, algo invaluable para cualquier empresario». Y es que, a raíz de la emergencia sanitaria por el COVID-19, él corroboró que no todos tienen un historial empresarial con una entidad bancaria.
  Aparte de eso, subraya, «algunos de ellos se van a bancos grandes porque prestan más servicios, tienen muchas sucursales, cajeros automáticos, o porque tienen todo por Internet, pero en situaciones como estas, es donde pueden ver la relevancia de una relación con una institución que tal vez no tiene toda la tecnología de un gran banco, pero que valora la relación con el empresario».
  Medina reconoce que el PPP es un buen programa de préstamo, porque puede ser perdonado, pero en vista de que no ha beneficiado a los que más lo necesitan, al menos en la primera ronda de ayuda para las pequeñas empresas, tanto él como la organización que representa están hablando con fundaciones, con las ciudades, para ver qué salidas hay.
«Muchas municipalidades, estados, condados, están sacando programas muy buenos. Realmente, concluye, hay muchos como nosotros que tenemos el corazón donde debe estar».

Un salvavidas para el ‘Tecnicentro’ de Vicente Torres

 
La inesperada aparición del coronavirus tendió un manto de incertidumbre sobre Tecnicentro Automotriz, Inc., la empresa de Vicente Torres, enclavada en la calle 26.
  En un abrir y cerrar de ojos, la pandemia amenazaba con devorar un pequeño negocio de más de 25 años de servir a la comunidad.
  “Los ingresos colapsaron abruptamente, diría que en un 90 por ciento, hubo una semana que solo ingresamos $100”, comentó Torres.
   El dueño de Tecnicentro, que emplea a seis personas, no le quedó otro remedio que suspender sus labores y enviar a los trabajadores a casa, con una compensación.
    De pronto conoció del “Paycheck Protection Program” (PPP), como una suerte de salvavidas.
    “Llamé al Second Federal (Self-Help Credit Union) y llamé a Rudy (Medina) y me ayudó con la aplicación para el PPP y me aprobaron. Esto me permitirá continuar  pagando a mis trabajadores por algunas semanas”, dijo satisfecho.
   Torres asegura que no obstante la ayuda que pueda darse cualquier banquero, es importante que los empresarios tengan siempre todos los papeles en orden.
   La contabilidad es clave. Hubiese sido imposible obtener este préstamo (susceptible a ser perdonado), y que prácticamente ha salvado la continuidad del negocio”, aseguró.

Cuando limpiar es más importante que nunca

Mientras el coronavirus provoca estragos en negocios de todo tipo, Vargas Group mantiene a sus 500 hombres muy ocupados y puede que hasta tenga que ampliar su fuerza laboral.
 
 Con sede en Chicago y dirigida por Jaime Cruz, esta compañía de limpieza ha encontrado una brecha de trabajo en medio de la emergencia sanitaria, al tiempo que le hace frente al COVID-19.
 
“Estamos haciendo limpieza preventiva en edificios que no están infectados, por si alguien que entró estuvo contaminado, y en edificios que necesitan una desinfección mayor, [porque en ellos] se han detectado enfermos de coronavirus”, explica Cruz.
 
Desde 1999, el Grupo Vargas ha sido un líder comprometido en la prestación de servicios profesionales de negocios y gestión de instalaciones a compañías Fortune 500, gobiernos federales y locales. Ahora, paradójicamente, el COVID-19 le ha abierto una ventana, desde donde trabaja para evitar más contagios y proporcionar ambientes seguros.
 
Según Cruz, “todo el mundo está trabajando: tenemos contratos con el aeropuerto O’Hare (terminales 1 y 2), con el Gobierno y las escuelas públicas de Chicago (unas 150)”, a fin de estar listos para “cuando el Gobierno diga: “Vamos a abrir la ciudad, en junio 15”.
 
Como es sabido, el coronavirus puede permanecer durante horas y hasta días en las superficies, de ahí que las tareas de desinfección son extremadamente importantes. Congruentes con ese objetivo, Vargas Group ofrece tres paquetes de servicios esenciales, divididos por niveles.
 
El paquete nivel amarillo tiene un carácter preventivo y está orientado hacia empresas que no han reportado ningún caso de COVID-19. Puede tomarse como un proyecto de una sola vez, o diario, semanal o quincenal.
 
El paquete nivel naranja, por su parte, se enfoca en la desinfección y limpieza profunda de un local o edificio que haya reportado un caso sospechoso, no confirmado, de la enfermedad. En el caso del paquete nivel rojo, se trata de un plan inmediato e intensivo de erradicación del virus en sitios con casos comprobados.
Actualmente, los trabajadores de Vargas Group recorren edificios de la ciudad para realizar su labor. Como cambian las fechas de apertura de la economía, hay gente que pospone las tareas de descontaminación, sin embargo, tal como concluye Cruz, “esperamos recibir muchas llamadas de empresas que quieran desinfectar el edificio antes de entrar”.

Bienes raíces: “Nos pega fuerte. No hay negocio”

A raíz de la pandemia, Negocios Now echa un vistazo a la industria de bienes y raíces en Chicago con conversa vía telefónica con el agentes inmobiliario Heriberto Ruiz, dueño de R4 Commercial Real Estate.
 
Por Esteban Montero
 
  Heriberto “Ed” Ruiz tuvo una respuesta inmediata al ser preguntado cómo andaba la industria de bienes y raíces en tiempos de coronavirus. “No hay negocio”, dijo.
  La pandemia también “pega fuerte” a los empresarios de la industria para quienes resulta todo un desafío vender desde el encierro en casa.
   “Por lo general, encuentro los clientes en eventos de ‘networking’ como los de cámaras de comercio, y esto ya no es posible, al menos por ahora”, asegura.
    R4 Commercial Real Estate, una pequeña empresa con dos trabajadores a tiempo completo y cuatro ‘brokers’, tiene en las firmas de ingenierías una de sus principales fuentes para la venta de edificios comerciales, pero estas también están replegadas ante el dramático escenario de Illinois.
    “Estábamos esperanzados que con los miles de millones de dólares que el estado tiene planeado para gasto de infraestructura, tendría una repercusión directa en nuestra empresa que vende edificios comerciales, pero todo esto está en la incertidumbre”
   En otro sentido, los inversionistas no quieren visitar los edificios que estamos vendiendo porque no quieren exponerse a la enfermedad. “Antes de esta crisis tenía dos clientes interesados en sus inmuebles en venta, y han cancelado; otros clientes más pequeño han decidido esperar”, afirmó.
   A pesar de todo, la pequeña empresa de Ruiz, que emplea a dos trabajadores a tiempo completo, siente alivio al recibir fondos susceptibles a ser perdonados mediante el programa de Pagos de Cheques del gobierno federal.
   “Al menos tenemos recursos para pagar dos meses, después de esto, no sé qué pasará”, dijo.
Negocios

Little Village Community Foundation – Cocina Rx Receives $20,000 COVID-19 Grant from Blue Cross and Blue Shield of Illinois

Chicago IL –  (HINA) – To help ease the increased needs of Illinoisans during the COVID-19 pandemic, Blue Cross and Blue Shield of Illinois (BCBSIL) awarded the Little Village Community Foundation – Cocina Rx a $20,000 grant as part of BCBSIL’s $1.5 million COVID-19 Community Collaboration Fund.

“Black and brown communities most affected by COVID-19 will now be able to be experience Lifestyle Medicine recommendations such as “food as medicine” chef prepared meals and fresh local groceries available for delivery or pickup.

The groceries come with recipe cards, cooking videos and bilingual telehealth chef coaching for preparing nutritional meals at home for better health and chronic disease reversal,” says Cocina Rx Founder and Director Javier Haro. BCBSIL selected 75 organizations across Illinois with missions focused on access to care, hunger and shelter to receive $20,000 grants to rapidly address the current crisis.

“We know COVID-19 is challenging the resources that allow local organizations to provide a safety net for people most in need,” said Steve Hamman, President of Blue Cross and Blue Shield of Illinois. “While we continue to help ensure our members have access to the care and coverage they need, these grants allow us to broaden our impact and make a difference in the lives of so many.”

Blanca Soto, Executive Director of the Little Village Community Foundation, states “We applaud our partner, CocinaRx, for their heroic effort in serving our most vulnerable workers. Our partnership leverages the overlapping needs of local businesses, workers and families to provide nutritional meals that support health and immunity while our community continues their essential work.”

The Little Village Community Foundation supports and encourages economic growth, educational opportunities and vibrant wellness for the future of Little Village. Cocina Rx offers food-as-medicine as a service (meals, telehealth, education) to black and brown communities.

For a full list of grantees go to https://www.bcbsil.com/newsroom/category/community-health/covid19- community-grant-awards About Blue Cross and Blue Shield of Illinois Blue Cross and Blue Shield of Illinois (BCBSIL) is committed to expanding access to quality, cost-effective health care to as many people as possible in Illinois. BCBSIL is dedicated to innovation and exploring, nurturing and activating future possibilities to make the health care system work better for our members and our communities.

NOVA Driving’s Turnaround 

By Migdalis Perez, Negocios Now-

Coronavirus’ impact on small businesses forced Mayra Khan to park her cars, but it didn’t slow her down at all. 

The CEO of NOVA Driving School quickly revved up the engine of creativity and launched a temporary business model that is giving the COVID-19 a run: online driving classes with live instructors.

“In Illinois we were the first in our industry, to offer live classes on the web with classroom teachers. We also put materials and tests online for all students to register immediately. We did it in a matter of one day and that is what has saved us,” acknowledges the executive.

Khan recalls that when the coronavirus epidemic began, her first thought was, “Now what do we do?” Because, logically, they were forced to close. “We had to park our 27 cars; cars that were rolling. And we also had to watch over the health of our instructors and teachers. ”

So, respecting the preventive guidelines of social distancing, “we sanitized all of our locations and closed them up; we took telephones and computers home and, began to work on the telephone, the Internet, e-mails… All of this was implemented immediately because we could not stop our business either .”

With 39 employees on its payroll, NOVA Driving School now offers driving classes through webinars for both adults and teens. “For teenagers, we are doing the courses required by the state of Illinois, and we are also offering online courses which upon completion qualify drivers for discounts on insurance.”

Considering that her business depends on the Secretary of State for driving licenses, Khan points out that, when the Department of Motor Vehicles opens, NOVA will be fully occupied with people who have already passed their courses. 

When that time comes, she adds, “We are going to have to look for alternatives or make a division in our cars between the driver and the teacher. We have to come up with a way, maybe masks like doctors’ for teachers to wear. And the students are going to have to come with masks because I don’t think they are going to find a cure for the virus right now. ”

The businesswoman of Ecuadorian origin, who recently obtained a loan from the Paycheck Protection Program, concludes that they are already buying masks and gloves for when they return to regular classes, so the instructors “will be able to do their job,” not without stopping to “wash their hands. and clean everything with bleach, because from now on, that is going to be our new normal until they find a vaccine. ”

El golpe de timón de Mayra Khan y su NOVA Driving

Por Migdalis Pérez, Negocios Now–

El impacto del coronavirus en las pequeñas empresas obligó a Mayra Khan a estacionar sus carros, pero no frenó su ingenio en absoluto. La CEO de NOVA Driving School rápidamente prendió el motor de la creatividad y echó a andar un provisorio modelo de negocio que le está dando un golpe de timón al COVID-19: clases de manejo online con instructores en vivo. 

“Nosotros fuimos los primeros de nuestra industria, [en Illinois], en ofrecer live classes on the web con maestros presenciales. También pusimos los materiales y exámenes en línea para que todos los estudiantes se registren inmediatamente. Lo hicimos en [cuestión de] un día y eso es lo que nos ha salvado”, reconoce la ejecutiva.  

Khan recuerda que, cuando empezó la epidemia del coronavirus, lo primero que pensó fue: “¿Y ahora qué hacemos?”. Porque, lógicamente, se vieron forzados a cerrar. “Tuvimos que poner a nuestros 27 carros en el parqueadero; carros que estaban rodando. Y también tuvimos que velar por [la salud de] nuestros instructores y maestros”. 

De modo que, respetando las medidas preventivas de confinamiento social, “limpiamos todas las oficinas y las cerramos; todos se llevaron sus teléfonos y computadoras para sus casas y, desde ahí, están trabajando por medio del teléfono, Internet, e-mails… Todo eso se implementó inmediatamente, porque tampoco podíamos parar nuestro negocio”. 

Con 39 empleados en su nómina, NOVA Driving School VA ahora brinda clases de manejo por medio de webinars, tanto para adultos como para adolescentes. “Para los teenagers estamos haciendo los cursos requeridos por el estado de Illinois, y también estamos ofreciendo cursos online para darles descuentos en los seguros para los adultos”.

Teniendo en cuenta que su negocio depende de la Secretaria del Estado para las licencias de conducción, y que dicha entidad ahora está prácticamente cerrada, Khan señala que, cuando la Secretaría abra, NOVA estará completamente ocupada con las personas que ya han pasado los cursos teóricos. 

Cuando llegue ese momento, agrega, “vamos a tener que buscar alternativas o hacer una división en nuestros carros entre el conductor y el maestro. Tenemos que ingeniar alguna manera, quizás máscaras como la de los doctores para que las usen los maestros. Y los estudiantes van a tener que venir con mascarillas, porque no creo que vayan a encontrar una cura para el virus ahora”. 

La empresaria de origen ecuatoriano, que recientemente obtuvo un préstamo del Paycheck Protection Program, concluye que ya están comprando mascarillas y guantes para cuando retomen las clases regulares, así los instructores “podrán hacer su trabajo tranquilamente”, no sin dejar de “lavarse las manos y limpiar todo con cloro, porque de, aquí en adelante, esa va a ser nuestra manera de vivir hasta que encuentren una vacuna”. 

 

Luis Toledo: “Mi mejor consejo, tener una buena relación con un banco”

Cuando Luis Toledo escuchó del Plan de Protección de Pago (PPP), vio el cielo abierto, como reza el viejo refrán. Y es que, tal como le ha sucedido a prácticamente la mayoría de los empresarios, con la llegada de la emergencia sanitaria por el coronavirus, su situación se tornó preocupante ante la incertidumbre de “no tener suficientes fondos para sobrevivir”. 

Razones de peso tenía el fundador de Mid-West Moving & Storage para sentirse de tal modo. Tanto él como sus 40 empleados sabían que no iba a ser fácil salir airosos, “porque somos un negocio estacional”. Al trabajar directamente con bienes raíces, y dada la paralización de las actividades en ese sector a causa del COVID-19, Toledo asegura que, realmente, no sabían cómo iban a salir adelante durante estos meses de cierre. 

Fue en medio de ese escenario que apareció el PPP, un programa que, básicamente, otorga financiación por ocho semanas, a fin de que los pequeños empresarios puedan mantener los gastos de nómina, así como otros estrechamente vinculados con la operación del negocio en sí.  

Hoy Toledo sostiene que, gracias al préstamo del PPP, no tuvieron que cerrar. “Wintrust Bank hizo un trabajo fabuloso. Tuve una conversación con mi banquero el domingo de Pascua, revisamos [los detalles] del préstamo y trabajaron 20 horas al día para obtener la aprobación”.

El ejecutivo detalla que su empresa tiene varias cuentas bancarias con dicha entidad y que, a partir de la solicitud del PPP, siempre estuvo informado por su banquero en cada paso del camino. “Nos consiguió los formularios, lo hizo todo por nosotros. Recibimos los fondos y ya estamos planeando usar el 75% para pagarles a nuestros empleados”.

Según Toledo, “el mejor consejo que podría darle a cualquiera [en una situación similar], es tener una buena relación con su banquero. Actualmente, su equipo de Mid-West Moving & Storage está trasladando contenido de las oficinas de la gente a las oficinas domésticas. Además, puntualiza, “hemos estado moviendo el equipo de protección personal para los hospitales en el estado de Illinois”.

En cuanto a los riesgos que representa el hecho de seguir operando bajo la epidemia, el ejecutivo resalta que “hemos implementado todo tipo de seguridad. Toda nuestra gente usa guantes, mascarillas faciales y desinfectante para las manos, que les proporcionamos. También hacemos pruebas de temperatura cuando vienen a trabajar”. Y aparte de eso, “estamos desinfectando todo el equipo en movimiento antes de que salgan”.

Teniendo en cuenta que la mayoría de sus trabajos “se realizan en mayo, junio, julio y agosto, solo cuatro meses”, el fundador de esta compañía de mudanzas y almacenaje concluye reconociendo que el PPP, en efecto, ha sido “crucial para mantener el negocio a flote”.

 

 

 

 

 

Blue Cross Blue Shield dona $20,000 a Little Village Community Foundation y Cocina Rx

Chicago IL –  (HINA)- En aras de ayudar a aliviar las principales necesidades de los habitantes de Illinois durante la pandemia, Blue Cross and Blue Shield of Illinois (BCBSIL) premió a Little Village Community Foundation – Cocina Rx con una subvención de $20,000 como parte del Fondo de colaboración comunitaria COVID-19 de $ 1.5 millones.

“Estamos brindando apoyo comunitario a las personas más afectadas por los emergentes impactos sociales, económicos y sociales de COVID-19”, dijo Steve Hamman, presidente de BCBSI

Los alimentos vienen con recetas, videos de cocina e instrucciones de un chef bilingüe que da entrenamiento para preparar comidas nutricionales en el hogar, mejorar la salud y revertir enfermedades crónicas “, dice fundador y director de Cocina Rx, Javier Haro

BCBSIL seleccionó 75 organizaciones en Illinois con misiones enfocadas en el acceso a la atención, el hambre y refugio para recibir subvenciones de $20,000 para abordar rápidamente la crisis actual.

“Sabemos que COVID-19 es un desafío contar con los recursos que permiten a las organizaciones locales proporcionar una red de seguridad para las personas más necesitadas”, dijo Hammam,

“Mientras continuamos ayudando a asegurar nuestro los miembros tienen acceso a la atención y cobertura que necesitan, estas subvenciones nos permiten ampliar nuestro impacto y marcar la diferencia en la vida de muchos “, agregó.

Blanca Soto, Directora Ejecutiva de Little Village Community Foundation, afirma: “Aplaudimos a nuestra socio, CocinaRx, por su heroico esfuerzo de servir a nuestros trabajadores más vulnerables. Nuestra sociedad aprovecha las necesidades superpuestas de empresas locales, trabajadores y familias para proporcionar comidas nutricionales que apoyan la salud, mientras nuestra comunidad continúa con su trabajo esencial “.

BCBSIL lanzó el Fondo hace menos de un mes con un breve cambio para obtener rápidamente las subvenciones de $20,000 en manos de organizaciones que brindan servicios críticos en las áreas de acceso a atención médica, la lucha contra el hambre y vivienda.

De los 75 beneficiarios de la subvención, 25 representan y abordan cada área de enfoque: hambre, vivienda y acceso a la atención médica.