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Cadenas comerciales lujosas en bancarrota 

Las dificultades que arrastran las tiendas departamentales en los últimos tres años recibieron una presión más con el brote de coronavirus sumando a los cierres a marcas como J. Crew, y más recientemente Neiman Marcus y Bergdorf Goodman.

La semana pasada la compañía Neiman Marcus Group se declaró en bancarrota, convirtiéndose en la segunda empresa en hacerlo durante esta pandemia. Según reportes, la cadena, que se fundó hace 113 años, se vio obligada a cerrar temporalmente sus 43 establecimientos por la situación actual generada por el coronavirus.

Esta es la primera cadena de tiendas departamentales que pide protección por bancarrota del Capítulo 11 este año, y el segundo minorista importante que fue derrocado por la pandemia de coronavirus. La medida de la cadena de grandes almacenes de lujo se anunció tres días después de la declaración de quiebra de J.Crew.

La compañía, con sede en Dallas, TX, escribió en su cuenta oficial de Instagram: “por la crisis sin precedentes causada por la COVID-19, se nos hizo imposible continuar cumpliendo con nuestra deuda y así mantener operando normalmente”. La empresa dijo que espera salir de la bancarrota para el próximo otoño.

Al grupo de Neiman Marcus también pertenece la lujosa tienda Bergdorf Goodman, al igual que las páginas de marcas de lujo Mytheresa.com y Horchow.com, que también forman parte de la decisión tomada. No obstante, la empresa asegura que este no es el fin, “somos resilentes y vamos a continuar trayéndoles moda lujosa, servicio y relaciones que no van a poder encontrar en ningún otro lugar”.

Más del 60% de los minoristas de Estados Unidos han cerrado temporalmente desde marzo, aunque los grandes almacenes ya estaban debilitados desde mucho antes debido a que los estadounidenses cada vez compran más a minoristas en línea.

Recientemente J.C.Penney decidió no hacer un pago de una deuda de $ 12 millones, lo que coloca a la cadena de almacenes en el camino de una potencial bancarrota. Macy’s, la tienda departamental más grande del país, confirmó que estaba buscando aumentar la deuda para agregar más liquidez a su balance, y espera salir de la pandemia como una compañía más pequeña por el cierre de tiendas.

De acuerdo con un informe del Departamento de Comercio, las ventas minoristas en Estados Unidos se desplomaron un 8.7%  por el brote viral que forzó un bloqueo casi completo de las empresas en todo el país. El récord anterior se ubicaba en una caída del 3.9% que tuvo lugar durante la Gran Recesión de 2008.

Para preservar el efectivo, una gran cantidad de minoristas han despedido a cientos de miles de trabajadores, redujeron sus pagos a ejecutivos, suspendieron los dividendos en efectivo y las re-compras de acciones. Ademas, están retirando sus líneas de crédito y cancelando o deteniendo la producción para pedidos de otoño, indica.

Más desempleo hispano en abril 

En abril, los hispanos fueron los más golpeados por la pérdida de trabajo en Estados Unidos, al ubicarse con una tasa de desempleo de 18.9%, es decir, uno de cada 5 de ellos –el equivalente a más de 4 millones de personas– ha quedado sin empleo en medio de la pandemia, de acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales.

La cifra actual de desempleo entre hispanos terminó con una tendencia hacia la baja que alcanzó su pico más alto en 2010 con una tasa del 12.9%, y se mantenía en 4.4% hace dos meses. Para  los negros el desempleo se elevó a 16.7%, casi el triple que en febrero y la más alta desde hace 10 años; los trabajadores blancos obtuvieron una tasa de 14.2%, más de cuatro veces mayor en 60 días, y los asiáticos de 14.5%, seis veces mayor.

Debido a que trabajan en industrias afectadas por la crisis, como la hospitalidad y la construcción, los hispanos son dos veces más propensos a perder su trabajo que los anglosajones. A la pérdida de empleo se suma la exclusión que han sufrido los inmigrantes sin papeles, quienes no fueron elegibles para recibir el estímulo económico federal, así como las personas casadas con inmigrantes sin papeles, que declararon sus impuestos en conjunto, y que tampoco recibieron su cheque de apoyo.

En abril la economía de Estados Unidos perdió 20.5 millones de puestos de trabajo debido a la pandemia de coronavirus, un aumento de la tasa de desempleo general hasta el 14.7%, causado por el repentino cierre de negocios en casi todas las industrias, lo que significa la pérdida del crecimiento del empleo logrado durante los 11 años de recuperación de la Gran Recesión, indican los datos del Departamento de Trabajo.

En un lapso de dos meses, la pandemia provocó que la tasa de desempleo se disparara a niveles récord para casi todos los grupos de trabajadores, y en especial eliminó años de ganancias laborales de trabajadores negros e hispanos, que antes del coronavirus habían logrado la caída del desempleo a mínimos históricos.

Estos trabajadores son los más afectados por la pérdida de empleos provocada por el coronavirus, particularmente porque tienen más probabilidades de tener ocupaciones con salarios más bajos y menos probabilidades de poder trabajar desde casa.

El desempleo es particularmente duro para las minorías y las mujeres debido a su representación en las industrias más afectadas, como ocio y hospitalidad, comercio minorista y atención médica. La tasa de desempleo de las mujeres adultas se quintuplicó en abril al 15.5%; la de hombres adultos casi se triplicó al 13%; mientras que la juvenil se triplicó entre febrero y abril a casi el 32%. Las tres fueron cifras récord.

Casi la mitad de los trabajadores de restaurantes y hostelería perdieron sus empleos el mes pasado cuando el coronavirus provocó cierres radicales y restricciones de establecimientos de comida, bebida y hoteles. El empleo en el ocio y la hospitalidad se desplomó en 7,7 millones de trabajos, el 47%.

Aproximadamente las tres cuartas partes de la disminución tuvieron lugar en los servicios de alimentos y lugares para beber, pero también se perdieron empleos en artes, entretenimiento, recreación y alojamiento. Los minoristas perdieron 2,1 millones de puestos. Especialmente afectados fueron las tiendas de ropa y accesorios, que perdieron 740,000 empleos.

La atención médica también recibió el impacto de la pandemia con la pérdida de 1,4 millones de empleos, particularmente en consultorios de dentistas y médicos, cuyos pacientes se quedaron en casa por temor a contraer o propagar el coronavirus. Más de 500,000 trabajos dentales desaparecieron el mes pasado.

Los servicios profesionales y comerciales eliminaron 2,1 millones de trabajos,  y el empleo manufacturero se redujo en 1,3 millones. Ninguna industria ha estado a salvo de los despidos, pero dos de ellas, la agricultura y las actividades financieras, son las que mejor han resistido. Un punto positivo para destacar: los almacenes y los supercentros ganaron 93,000 empleos.

Apuestan los hoteles a mayores medidas de sanidad

La crisis del coronavirus golpeó a la hotelería al reducir hasta en 100% las tasas de ocupación, y está  obligando a los hoteles a incrementar sus protocolos de sanidad para su reapertura, elemento que será prioritario para los consumidores en un mundo después de la pandemia.

Desde las grandes cadenas hoteleras como Hilton, Marriott y, a partir del miércoles, Hyatt, con sede en Chicago, hasta las empresas de alquiler de viviendas como Airbnb han anunciado planes para actualizar los estándares de limpieza y otros pasos destinados a proteger la salud de los huéspedes y el personal en miles de propiedades en todo el mundo.

Entre estas medidas está el uso de menos muebles para dar paso a un mayor distanciamiento social en los vestíbulos y otras áreas públicas; colocación de estaciones de desinfección de manos muy visibles; así como responsabilidad de las mucamas que limpiarán barandales, botones del elevador y las manijas de las puertas con desinfectantes de grado hospitalario.

En el caso de Hyatt Hotels su nuevo protocolo de sanidad incluye la contratación de un “gerente de higiene”, según indica en su “Compromiso global de cuidado y limpieza”, el cual incluye la implementación de nuevas rutinas y procedimientos de auditorías para mantener la salud y la seguridad.

Ademas de las cadenas hoteleras, otros sitios de hospedaje están adoptando medidas sanitarias para sumarse a la reapertura, ofreciendo a los clientes cambios como un personal usando máscaras faciales protectoras, control de temperatura corporal, más estaciones de desinfectante para manos y pautas de distanciamiento social publicadas en lugares públicos.

Uno de ellos es Nemacolin Woodlands Resort, un escape de lujo ubicado en 2,000 acres en las montañas Allegheny de Pennsylvania, Estados Unidos, cerrado desde el 18 de marzo. Por un precio de 999 dólares por noche el resort reabrió para recibir solo 40 huéspedes, ofreciendo el distanciamiento social como el “nuevo lujo”.

La nueva experiencia de comer fuera 

Algunos estado como Oklahoma, Texas, Florida, Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur permitieron la apertura de sus establecimientos comerciales no esenciales después del período de cuarentena por coronavirus, y sus residentes ya disfrutan cenar en restaurantes pero con medidas de sanidad.

Si bien la mejora para los restaurantes aún es pequeña, marca un importante avance para una industria que se estima perdió $80 mil millones en ventas durante la cuarentena, según la Asociación Nacional de Restaurantes. Las reservas en restaurantes mantenían una caída del 100% desde el 21 de marzo, de acuerdo con datos de la firma OpenTable.

Pero a partir del jueves 30 de abril, un día antes de las medidas de reapertura en varios estados, la caída en las reservas se redujo al 98%, lo que incluye el flujo de mesas reservadas a través de internet y telefónicamente, así como cenas sin reserva previa, aunque no despachos ni pedidos de comida para llevar, asegura OpenTable, propiedad de Booking Holdings Inc., que monitorea más de 54,000 restaurantes en su sitio de reservas.

La recuperación más rápida de este sector se ha registrado en dos estados en particular, Texas y Oklahoma. En el estado del sur los negocios no esenciales, incluidos los restaurantes, regresaron cumpliendo la orden de reducir su ocupación a 25%, para mantener cierto distanciamiento social. En tanto, el estado vecino, del centro suroeste, inició su reapertura el 24 de abril, y desde el 1 de mayo permitió funcionar a los restaurantes estableciendo espacio entre las mesas.

Además de las pautas de cada estado y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Administración de Drogas y Alimentos dispuso que los restaurantes deberían desinfectar con frecuencia las superficies que más se tocan, como mesas, sillas y puertas.

App te indica qué hay en los estantes del supermercado

Una nueva aplicación permite que las personas sepan qué hay en existencia en los estantes de las tiendas, incluso antes de que salgan de sus hogares, lo que en tiempos de coronavirus evita  exponerse innecesariamente en espacios concurridos, rompiendo el distanciamiento social.

Andrew Dushane y Matt Dupree crearon WhatsInStock a partir del cambio que se experimentó en la simple actividad de ir a la tienda de comestibles con la pandemia por COVID-19. “Hace solo unas semanas, si entrabas a la tienda del vecindario y no encontrabas un artículo que necesitabas, no pasaba de una simple molestia, pero hoy conseguir la mitad de la lista es tener suerte”, explican en su sitio web.

WhatsInStock es una herramienta para que los vecinos se ayuden mutuamente a comprar con confianza y eficiencia en cualquier momento, “pero en los tiempos de pandemia significa una valiosa ayuda para limitar los viajes y la interacción en persona tanto como sea posible”, agregan.

“Comprar puede ser una experiencia frustrante cuando los artículos que necesitas están agotados. Eso es especialmente cierto en tiempos de alta demanda o escasez, como algunos están experimentando en este momento debido a la pandemia de coronavirus”, precisan Dushane y Dupree.

La aplicación se basa en datos generados por el usuario, lo que significa la alimentación de la misma por los propios consumidores que informan sobre los artículos que encuentran  en una tienda y los que no, después de cada visita al supermercado. De esa manera, la siguiente persona que abra la aplicación puede ver qué hay en stock y qué no en su tienda local, y luego continuar agregando a la cadena.

Por ejemplo, los estantes de los grandes almacenes Target en Wadsworth, Ohio, quedaron vacíos de suministros como papel higiénico y desinfectante un día después de que el gobernador Mike DeWine estableciera la orden de quedarse en casa, generando una innecesaria alarma entre la población.

Actualmente, la aplicación tiene alrededor de 3, 000 descargas, pero cuantas más personas la descarguen y la usen, más útil puede ser. La mayoría de esas descargas corresponden al área de Orlando, Florida, por lo que puede tardar un poco en llegar a todas las ciudades.

Airbnb en el rescate de víctimas de la violencia doméstica 

La alcaldesa Lori E. Lightfoot anunció una nueva asociación con Airbnb para apoyar a los residentes que huyen de la violencia doméstica durante la pandemia de coronavirus, con el fin de proporcionarles de inmediato un lugar seguro donde alojarse, independientemente de su edad, sexo o antecedentes.

De acuerdo con datos de la ciudad, en las últimas semanas, la Línea Directa de Violencia Doméstica de Illinois ha visto un aumento sustancial en las llamadas desde que se produjo la crisis COVID-19. Solo durante el mes de marzo estas llamadas aumentaron un 6% en el área de Chicago, en comparación con marzo de 2019, y se recibieron 30 mensajes de texto más que  en el mismo periodo del año anterior.

La línea directa también recibió 104 llamadas el 30 de marzo de 2020, el volumen diario más alto en más de un año. Además, el Departamento de Policía de Chicago ha visto un aumento de aproximadamente el 12% en las llamadas de servicio relacionadas con la violencia doméstica desde el 1 de enero hasta mediados de abril, en comparación con el mismo período de 2019.

La alcaldesa explicó que  la orden de quedarse en casa tiene el potencial de exacerbar las circunstancias ya traumáticas para los habitantes de Chicago que sufren violencia en el hogar, por lo que se buscó garantizar un lugar seguro para quedarse a las víctimas que necesitan refugio, que sea inmediato y les permita dar los siguientes pasos en su viaje de recuperación y crecimiento.

Airbnb y HotelTonight, un miembro de la empresa, facilitarán los lugares donde se hospedarán las personas que llamen a la  Linea Directa de Violencia Doméstica de Illinois para huir de una situación violenta. A través de la organización sin fines de lucro The Network se realizará la reserva de habitación a nombre de la persona que llama, y ??se cubrirá el costo de estas estadías con fondos del Estado.

Airbnb garantizará la seguridad de las víctimas al dispersarse ampliamente por la ciudad y el estado y contar con los suministros necesarios. Las unidades disponibles varían en tamaño y tipo permitiendo que los residentes más vulnerables de la ciudad tengan acceso a espacios de vida apropiados, aseguró la empresa de hospedaje compartido.

La línea directa está disponible las 24 horas, los 7 días de la semana a través de llamadas o mensajes. “Nos complace ayudar a satisfacer esta necesidad de vivienda de transición durante la pandemia conectando con alojamientos. Esperamos ayudar a las personas violentadas a llegar lo más rápido posible a un lugar seguro donde quedarse”, declaró Kelley Gossett, jefe de la Política de Chicago para Airbnb.

Utiliza Ford pulseras vibrantes que separan trabajadores

Una docena de trabajadores de Ford Motor Company están utilizando en su centro de trabajo dispositivos portátiles de distanciamiento social que podrían desplegarse más ampliamente una vez que la compañía reabra las plantas de fabricación inactivas.

Se trata de un pequeño grupo de voluntarios en una fábrica de Ford en Plymouth, Michigan, que utilizan pulseras que vibran cuando los empleados se acercan a menos de seis pies de distancia, explicó Kelli Felker, portavoz de la compañía. El objetivo es evitar que los trabajadores rompan la distancia recomendada por expertos en salud para evitar la propagación de coronavirus.

La armadora no ha establecido una fecha para reanudar la producción, pero se mantiene definiendo medidas de protección laboral por coronavirus junto con el sindicato UAW. El wearable de distanciamiento social podría ser parte de una serie de nuevos protocolos de seguridad que Ford implementará a medida que reanude la producción, lo que podría ser el próximo mes.

También se espera que el fabricante de automóviles someta a todos los trabajadores que ingresan a una instalación a pasar por un escáner de imagen térmica para detectar fiebre. Además,  proporcionará al personal máscaras y, en algunos casos, protectores faciales de plástico, dijo Felker.

Ford ha estado probando los nuevos procedimientos de seguridad en las fábricas donde ahora produce ventiladores y respiradores para abastecer a los hospitales que luchan contra el brote de COVID-19.

Se espera que esas prácticas, que incluyen exigir a los trabajadores que completen una encuesta diaria en línea sobre su salud, y otras con las que ya están en contacto se implementen en las fábricas de automóviles tradicionales de la compañía a medida que reabran.

Negros y latinos los más afectados en Chicago

Casi las tres cuartas partes de los casos de coronavirus en Chicago han sido entre afroamericanos y latinos, con el West Side de la ciudad particularmente afectado, de acuerdo con los datos revelados por la ciudad sobre el brote, especificado por edad, raza, vecindario y condición subyacente.

El 40 por ciento de las infecciones por COVID-19 se encuentran entre las personas de raza negra y el 32 % entre los latinos. El mayor número de enfermos por coronavirus se han registrado en el oeste de la ciudad, el vecindario de West Rogers Park y, en menor medida, los lados sur y suroeste, precisa la información del Departamento de Salud Pública de Chicago.

La tasa de mortalidad entre los afroamericanos de Chicago hasta el 29 de abril fue tres veces mayor que la de los blancos, mientras que los latinos los seguían en número pero más cerca de los blancos. La ciudad Chicago representa alrededor del 40 por ciento de los casos confirmados de Coronavirus en todo el estado, precisan los datos abiertos para la consulta pública.

Más de la mitad de los resultados positivos de las pruebas se ubican en residentes de edades entre los 30 y 60 años, sin embargo, las muertes se concentran entre los mayores de 60 años, y el 92.6 por ciento de los que mueren poseen una condición médica preexistente.

Los grupos de edad de 40 a 59 años han sido los más afectados en la categoría de casos comprobados de infección, seguidos de los grupos de 30 a 39 y en tercer sitio los de 60 a 69, y más bajo entre los mayores de 70 años.

Sin embargo, en el caso de las muertes por coronavirus en Chicago, el mayor número han sido residentes con más de 70 años de edad, el 58.9 por ciento del total, seguido del grupo de 60 a 69 años, con el 19.6 por ciento de muertos.

Las cifras publicadas indican que el COVID-19 está golpeando algunas partes de Chicago mucho más fuerte que otras. Sin embargo, si bien el número total de casos se duplicó cada cuatro días después de la orden de quedarse en casa que el gobernador J.B. Pritzker emitió por primera vez, la tasa a la cual las muertes se duplican actualmente es un poco más lenta que la tasa de casos confirmados, los cuales se duplican cada 16 días.

Incierta la ampliación de O’Hare

El proyecto de expansión del Aeropuerto Internacional  O’Hare de $8.5 mil millones de dólares sigue avanzando, de acuerdo con el Departamento de Aviación de la ciudad, sin embargo, analistas advierten sobre la amenaza de reducirlo debido a la situación de las aerolíneas por la pandemia de coronavirus.

Las aerolíneas, con las que se cuenta para ayudar a pagar la expansión, enfrentan su crisis económica más severa desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, con vuelos cancelados, aviones en tierra y disminución del tráfico de pasajeros debido al coronavirus, advierten los expertos de acuerdo con reportes de prensa.

De acuerdo con cifras de la Administración de Seguridad del Transporte, las empresas han registrado una caída en la demanda de vuelos del 95%, lo que significa la detención casi por completo de los vuelos. Además de reducir drásticamente los vuelos, las aerolíneas están batallando para enfrentar costos, lo que incluye el estacionamiento y mantenimiento de sus aviones.

En tanto, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo estimó que la pandemia de COVID-19 podría costarle a las aerolíneas globales $ 314 mil millones en ingresos perdidos, mientras que los ingresos de los pasajeros de las aerolíneas cayeron un 55% en comparación con 2019.

American Airlines reportó una pérdida neta de $ 2.2 mil millones en el primer trimestre de este año y United Airlines informó una pérdida neta de $ 1.7 mil millones el jueves para el primer trimestre.

Esta situación ha obligado a otros aeropuertos a considerar posponer planes de expansión de miles de millones de dólares debido a la pandemia, incluido el aeropuerto DFW en Texas y el aeropuerto internacional de San Diego. Sin embargo, la semana pasada ambas empresas reiteraron su compromiso con el proyecto de modernización O’Hare 21, hasta el momento.

La expansión planificada de O’Hare es la más grande y costosa en los 75 años de historia del aeropuerto, prevista para terminar  a fines de 2028. Los planes incluyen la adición de una nueva Terminal Global y tres nuevas salas, y se financia principalmente por tarifas de pasajero, tarifas de aterrizaje y otros ingresos.